Compra tu FISKER Karma en AutoScout24.es

Encuentra el coche ideal

Ofertas para tu búsqueda

Ofertas para tu búsqueda

El Fisker Karma es una berlina híbrida enchufable –plug-in-, de cuatro puertas y cuatro plazas, a la venta en Europa en 2011 –aunque la marca admite pedidos desde 2009. Henrik Fisker, responsable de diseño de los BMW Z8 y Aston Martin DB9, entre otros, concibe su primer modelo como un coupé que mide 4.970 mm de largo, 1.980 mm de ancho y sólo 1.310 de alto, lo que le da una imagen muy deportiva. Más que la de sus rivales berlina coupé premium europeos: los Maserati Quattroporte, Mercedes-Benz CLS y Porsche Panamera. De los tres, modelos muy valorados de segunda mano, sólo el último está disponible con propulsión híbrida.

Atlantic: berlina de tamaño medio

Al Karma le sigue el Atlantic, un modelo del tamaño del Audi A5, es decir un poco mayor que una berlina de tamaño medio que se presenta en 2012 como prototipo híbrido de autonomía extendida con los tiradores de las puertas traseras integrados en los pilares de la carrocería. Se trata, al igual que en el Karma, de un sistema híbrido con motor eléctrico que mueve el coche y otro 4 cilindros de gasolina que alimenta al primer cuando la batería, de iones de litio, se descarga. La potencia del motor se transmite a las ruedas traseras, pero opcionalmente se puede elegir con tracción total.

Fisker Karma, pionero híbrido en el segmento de las berlinas coupé de representación

Este tracción trasera, raramente disponible como coche usado, rinde 408 CV de potencia conjunta y un par motor máximo e instantáneo de 1.300 Nm, a partir de dos motores eléctricos ubicados en la parte trasera del coche y un bloque gasolina sobrealimentado de 4 cilindros y 2 litros de 260 CV de potencia. Este motor de combustión, situado bajo el capó delantero, mueve un generador eléctrico cuando las baterías de los motores eléctricos se descargan o cuando se precisa más potencia.

Los motores eléctricos se alimentan mediante unas baterías de iones de litio, más ligeras que las de níquel e hidruro metálico, ubicadas entre los dos ejes para favorecer la distribución de pesos del conjunto. Estas pueden recargarse desde la red eléctrica doméstica con un cable y un enchufe, mediante el generador eléctrico que mueve el motor de gasolina –ambos integrados en el sistema híbrido de propulsión- y mediante la recuperación de energía en las frenadas. Las dos últimas son las comunes en modelos no enchufables.

Según las estimaciones del fabricante estadounidense, los conductores que hacen 80 km diarios aproximadamente pueden recargar las baterías completamente cada noche a través de la red eléctrica, llenado el depósito de combustible una vez al año.

Dos modos de conducción para el Fisker Karma, un coche con carácter deportivo y ecológico

La berlina coupé híbrida americana ofrece dos modos de funcionamiento para su mecánica, en los que acelera de 0 a 100 km/h en 6 segundos, seleccionables mediante las levas situadas tras el volante: Sport para sacar el máximo partido a la potencia total del sistema híbrido y consiguir el mayor rendimiento prestacional posible, y Stealth que favorece la conducción económica y por tanto la eficiencia con el combustible y la energía de los bloques de combustión y eléctricos, respectivamente.

En modo Stealth sólo funcionan los dos motores eléctricos y la autonomía –distancia máxima que puede recorrer- del Karma es de alrededor de 80 km y puede alcanzar una velocidad máxima de 153 km/h. Cuando se agotan las baterías entra en funcionamiento el motor térmico y activa el generador eléctrico para que el coche pueda seguir circulando.

Con el modo Sport seleccionado, los motores eléctricos y el de gasolina sobrealimentado funcionan a la vez. Así el Fisker tiene una autonomía de 480 km, más o menos, y es capaz de coger 200 km/h de velocidad punta. Prestaciones, en ambos casos, sobresalientes para la mayoría de trayectos diarios del conductor medio que utiliza el coche para ir a trabajar, desplazamientos de fin de semana y algún que otro viaje en vacaciones.

Fisker Karma, innovación y diseño van de la mano

La berlina americana deriva del modelo de pre-producción que Fisker presenta en el Salón del Automóvil de Detroit en 2008. Exteriormente es muy similar, aunque tiene una entrada de aire frontal y una parrilla diferentes, además de un difusor bajo el paragolpes trasero que ayuda a enfriar los motores eléctricos.

Su carrocería, fabricada en aluminio, está disponible en ocho colores. El Karma lleva llantas de aleación de 22 pulgadas en neumáticos de medidas 245/35 delante y 265/35 detrás. Tiene frenos de disco electrohidráulicos y suspensión independiente en ambos ejes, y los controles de estabilidad y tracción, además de los faros de xenón y los pilotos de led son de serie.

Tres niveles de equipamiento

El Fisker Karma se vende en tres niveles de equipamiento: EcoStandard, EcoSport y EcoChic. En todos ellos la piel recubre la mayoría de la superficie a la vista, junto con inserciones metálicas o de madera en la zona de los mandos de la consola central y las puertas. En el primer emplazamiento monta una pantalla táctil de 10,2 pulgadas, para controlar el equipo multimedia, el sistema de climatización y otros ajustes, y una pantalla LCD en los indicadores situados tras el volante, que suministran información de la autonomía, las baterías y la velocidad.

Opcionalmente, puede montar un techo solar con células fotovoltaicas capaces de producir energía para hacer funcionar el sistema de climatización cuando el coche esté aparcado. También paneles solares, para las casas de propietarios del Karma, que generan energía durante el día y sirven para recargar las baterías del coche por la noche.