Compra tu Opel GT de ocasión en AutoScout24

Opel GT

Opel GT

Con el Opel GT los alemanes realizan una jugada maestra en el mercado norteamericano

Cuando la filial alemana de General Motors (GM) lanzó al mercado alemán los primeros modelos en 1968, el Opel GT fue descubierto muy pronto en EE.UU. por los amantes de los deportivos como un pequeño Corvette con una motorización y unos precios modestos. Este biplaza de los faros retráctiles se convirtió en cierto sentido en una importación propia de GM, puesto que se fabricaba en Bochum y posteriormente era enviado a EE.UU. Normalmente, en el grupo GM ocurría justo lo contrario. Más

Encuentra el coche de tus sueños

Más de 2.4 millones de vehículos a lo largo de toda Europa

Sus modelos norteamericanos, por ejemplo el Corvette, se fabricaban en los EE.UU. y, a continuación, se enviaban a Europa. Con el Opel GT los de Rüsselsheim lograron un éxito por sorpresa. Más de la mitad de las aproximadamente 100.000 unidades fabricadas entre los años 1968 y 1973 fueron vendidos a otro lado del Atlántico.

El Opel GT, con diseño italiano y tecnología propia

El coupé de diseño italiano también sorprendía porque, por aquel entonces, Opel solía fabricar más bien berlinas propias. No obstante, los diseñadores de Opel también recurrieron a estas a la hora de concebir el Opel GT. Debajo de su elegante carrocería con su alargado capó y sus cuatro faros redondos situados en la zaga se escondía la excelente tecnología de los antiguos Opel. El chasis procedía del Opel Kadett, mientras que el motor de 1,9 litros de cilindrada lo hacía del Opel Rekord. Gracias a que utilizó elementos de otros modelos fabricados en serie para dar forma al Opel GT, Opel pudo comercializar su deportivo a un precio asequible sin competencia alguna. Para los amantes del Opel GT, las similitudes técnicas de su construcción demostraron ser todo un acierto a medida que pasaba el tiempo.

Los Opel GT se pueden restaurar con piezas de otros modelos de Opel

El Opel GT es uno de los pocos clásicos que se pueden restaurar de forma relativamente económica con una multitud de motores, cambios y bajos procedentes de otros modelos como el Opel Kadett o el Opel Manta. Y, además, el resultado es idéntico al original. Al principio, el Opel GT se comercializó en dos versiones, el GT 1100 de 44 kW (60 CV) y el GT 1900 de 66 kW (90 CV), que lo impulsaban hasta los 155 o 185 km/h. En 1971, el Opel GT J, con un motor de 1,9 litros de cilindrada y un equipamiento reducido, pasó a sustituir al Opel GT 1100. Mientras que el modelo más pequeño tan sólo se comercializaba con un cambio de cuatro velocidades, las dos versiones de 1,9 litros también se podían encargar con un cambio automático de tres marchas.

La reedición norteamericana se lanzó al mercado en 2003 como Opel GT

Justo 30 años después de que el último Opel GT abandonara la cadena de montaje de Bochum, la matriz norteamericana de Opel, General Motors, resucitó una vez más esta leyenda. Esta vez, el nuevo Opel GT llegó a los concesionarios en versión roadster y su fabricación tenía lugar en EE.UU. En Europa, General Motors comercializaba el Opel GT como sucesor del Opel Speedster y vehículo de importación. En lo que respecta al cambio del nuevo Opel GT, GM apostó por una tecnología de válvulas variable y por un turbocompresor de doble flujo. El propulsor de 2,0 litros con un par motor de 353 newtons/metro (Nm) del Opel GT desarrollaba una potencia de 194 kW (264 CV), gracias a la cual lograba pasar de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos. Su velocidad máxima era de 229 km/h. El Opel GT contaba con un cambio manual de cinco velocidades. Según datos del fabricante, su consumo medio ascendía a 9,2 litros (218 g/km de CO2).

Tecnología de carreras en el Opel GT Roadster

En el apartado estético, las características más destacadas del nuevo Opel GT eran sus llantas de aluminio de 18", su sistema de escape de doble tubo y el techo blando con luneta de cristal que se plegaba completamente. Una de las particularidades que diferencia al Opel GT del resto de los roadster es que su techo plegable no se cerraba pulsando un botón, sino manualmente. Entonces, el volumen del maletero descendía de 157 litros a tan sólo 66 litros. Gracias a su chasis deportivo, que disponía de control de tracción y diferencial de bloqueo con un efecto blocante de hasta el 70%, el Opel GT garantizaba un comportamiento deportivo en curva. Además, cualquier conductor experto podía conectar el programa de estabilidad de a bordo en modo deportivo o incluso desactivarlo por completo para asumir el control del Opel GT de la misma manera que en el modelo histórico.