Prueba del Audi A1 Sportback 30 TFSI S tronic: mayoría de edad

El más pequeño de los Audi se hace mayor en todos los sentidos, desde el visual hasta el dinámico. ¿Le servirá ahora sí para derrocar al MINI? Sigue leyendo para comprobarlo.

Tras sorprendernos muy gratamente durante la primera toma de contacto, ya tocaba analizar en profundidad al Audi más pequeño de cuantos se han fabricado: el A1 Sportback. Nótese el apellido que acompaña al utilitario, pues la firma de los cuatro aros ha decidido que en esa segunda generación se suprima la carrocería de tres puertas por su escaso tirón comercial.

Escapando de estrategias comerciales, lo cierto es que esta segunda entrega del A1 Sportback llama la atención por su madurez. Sí, cierto es que ya lo comentamos en la mencionada toma de contacto, pero cuando la realidad es así, no hay otro camino que la repetición. Experiencia que ha adquirido, por un lado, con el empleo de la nueva plataforma MQB A0 (la misma que da vida a los SEAT Ibiza, VW Polo o Skoda Scala), y por otro, por una estética mucho más lograda que tiene en la personalización su gran valor.

Único pero caro

Sin entrar tan en profundidad en el apartado visual, lo cierto es que Audi ha conseguido que el cliente del A1 Sportback sea único gracias a las múltiples combinaciones disponibles de colores para carrocería, techo, llantas e inserciones; sin olvidar el archiconocido acabado S line o el nuevo paquete Black line que montaba nuestra unidad y que transforma algunas de las molduras cromadas al negro brillante.

En definitiva, todo con el objetivo de que tu A1 Sportback parezca todo un S1 incluso pese a montar el motor intermedio de 116 CV. Un poderío visual que, eso sí, tiene su repercusión en una factura que se eleva desmesuradamente a poco que incluyamos algunas de las opciones de nuestra unidad, como el paquete Black line o las llantas firmadas por Audi Sport reminiscencia de los Sport Quattro de los ochenta.

Tamaño compacto

En el habitáculo sucede algo parecido. Las opciones de personalización son tan amplias que pocos A1 Sportback habrá similares. Un punto positivo es, sin duda, que todas las unidades incorporen ya un cuadro de instrumentos digital. Más o menos completo, le otorga un atractivo visual fuera de lo común.

El complemento perfecto es sin duda el monitor central de 10 pulgadas con una interfaz similar a la de los Q8, A8 o A6, pero con menos opciones y sin la función háptica (vibración por pulsación) de sus hermanos mayores. De manejo rápido, sencillo e intuitivo permite configurar los menús a nuestro gusto. Además, el hecho de que la climatización sea ‘analógica’, también es un tema a destacar.

Si nos centramos en la habitabilidad, delante conductor y pasajero viajarán sin problemas. La regulación de los asientos permite una postura de conducción baja mientras que los asientos S line envuelven a la perfección nuestro contorno. Pero si por algo sobresale es por su mejora en la zona trasera.

Apta aún para dos mejor que para tres, sí notamos un gran incremento tanto en el hueco para las piernas como para la cabeza. Todo ello sin olvidar un maletero que ahora crece hasta los 335 litros, 65 más que antes, con una forma regular y aprovechable.

Más que suficientes

De la amplia y variada oferta de bloques de gasolina, para esta prueba hemos optado por la que quizá sea la versión más equilibrada. Sí, cierto es que los ojos se nos van al 2.0 TFSI de 200 CV que bien podría considerarse como la antesala de un S1, pero para quien no necesite tanto, la versión 30 TFSI de 116 CV de esta prueba satisfará todas sus necesidades.

Sí, tiene una arquitectura de tres cilindros pero su excelente compromiso entre eficiencia y divertimento la convierten en una opción muy recomendable. Empuja con solvencia desde bajas vueltas y aunque en la zona alta del cuentarrevoluciones empieza ya a desfallecer, permite que estiremos la aguja hasta las 4.000 vueltas sin perder un ápice de vigor.

La transmisión automática S tronic de siete relaciones es sin duda su complemento perfecto, por rapidez, eficacia y comodidad. Las levas (pequeñas) situadas tras el volante permiten además que lo llevemos casi como si fuera un manual.

Firme y estable

A todo ello se suma un consumo muy razonable, de 6,3 l/100 km medidos durante la prueba que, eso sí, aumenta con descaro cuando seleccionamos el modo dynamic del Audi drive select y damos rienda a nuestros instintos más primarios. Quizá para estar todo el día de arriba abajo en un puerto de montaña, el 45 TFSI de 200 CV sea más óptimo, pero por motor, pues por chasis este A1 Sportback invita a realizar todo tipo de diabluras.

Ya lo hemos dicho con el Ibiza, el Polo y el Scala y ahora lo repetimos con este A1 Sportback, la plataforma MQB A0 del Grupo Volkswagen ha sido todo un acierto ya que ha dotado a sus modelos de una estabilidad y una pisada propias de segmentos superiores. Con el Audi pasa algo similar, alimentado además por una dirección precisa que nos ‘obligará’ a buscar en todo momento tramos serpenteantes.

Si no miras la factura...

Con todo, este A1 Sportback madura de tal forma que si nos taparan todos los logos más de uno aseguraría estar subido en un A3 Sportback… incluso por precio. Sí, cierto es que la gama arranca en los poco menos de 21.590 € del acabado básico y motor de 95 CV, pero si opta por nuestro motor la tarifa ya sube a los 22.310 € y si además lo equipa con todo lo que ve en las imágenes, ahorre, porque tendrá que pagar casi otros 10.000 € en extras.

Ficha Técnica Audi A1 Sportback 30 TFSI S tronic Black line

Motor: Gasolina, tres cilindros en línea, turbo

Cilindrada: 999 cm3

Potencia: 116 CV entre 5.000-5.500 rpm

Par máximo: 200 Nm entre 2.000-3.500 rpm

Velocidad Máxima: 203 km/h

0-100 km/h: 9,5 seg.

Consumo combinado (WLPT): 5,6 l/100 km

Consumo combinado (prueba): 6,3 l/100 km

Emisiones CO2 (WLTP): 126 gr/km

__Dimensiones: __4.029 / 1.740 / 1.433 milímetros

__Maletero: __335 litros

__Peso: __1.180 kg.

__Cambio: __Automática, doble embrague, siete velocidades

__Depósito: __40 litros

__Precio: __28.090 euros

Precio ud. probada: 36.250 euros

¿Preparado para lo siguiente?

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