Motor tuning

El motor tuning o personalización de un propulsor

Quienes deciden tunear el motor del coche son los conductores cuyo objetivo es disfrutar de una nueva experiencia al volante de su vehículo, y que saben o intuyen que bajo el capó existe un rendimiento potencial esperando ser descubierto.

Existen diversas formas de tunear el motor, algunas simples, rápidas y económicas, y otras algo más elaboradas. Este tipo más sofisticado de tuneo puede implicar un desembolso mayor de dinero aunque, en todo caso y en general, resulta una inversión muy satisfactoria en lo que atañe a la mejora del rendimiento del motor. Muchos propietarios de vehículos con motores estándar se plantean su modificación debido a la estima que tienen a su unidad. Además, con frecuencia tunear el motor resulta más rentable que adquirir un coche nuevo con mayor potencia y prestaciones. Confiar el tuneo del motor del coche a un establecimiento de confianza asegura su óptimo resultado y, además, que el swap o cambio de motor se pueda homologar adecuadamente.

¿Cómo tunear el motor de un auto?

El tuneo del motor se realiza con el objeto de que un auto se comporte de modo deportivo. En muchas ocasiones, este motor tuning, destinado a aumentar los caballos de fuerza del corazón del vehículo, acompaña a varias modificaciones en la carrocería, el tablero y otros detalles más visibles. El solo pensar en cómo modificar un motor de auto despierta la emoción de todo apasionado por el munto del motor y, si lo que se busca es competir, la tarea se vuelve un desafío aún más irresistible. La diferencia más apreciable entre los motores estándar y aquellos que se han tuneado es que los primeros disponen de piezas de mayor tamaño, más resistentes, destinadas a soportar desperfectos y algún que otro olvido de mantenimiento. Al tunear el motor, habitualmente, se cambian las piezas originales por otras, cuya misión es llevar al motor a sus límites de funcionamiento. Como desventaja es que podrían ser menos seguras y, por ello, el motor tuneado exigirá un mantenimiento meticuloso y estricto, lo cual también es un trabajo placentero para los fanáticos de los coches de nivel superior.

Tuning motor sencillo y eficiente

El primer y más fácil truco para tunear el motor es, sencillamente, afinarlo. Una puesta a punto siempre viene bien, y este proceso implica cambiar el filtro del aire, sustituir las bujías, hacer un cambio de aceite y otras acciones involucradas en un mantenimiento normal del coche. Realizar este ajuste conduce a contar con elementos nuevos, en lugar de piezas que han sufrido el desgaste propio del uso del motor. De esa manera, se consigue que el propulsor vuelva a funcionar casi con las prestaciones originales.

Otra forma relativamente fácil de tunear un motor es cambiar la centralita electrónica o ECU. Aún sin cambiarla, es posible modificar su programación, mediante un plug-in. A los expertos en tuneo de motores les puede tomar varios meses completar el análisis del software de un coche para descubrir cuál es el mejor programa para que el motor dé lo mejor de sí. Podría compararse esta modificación con la mejora del carburador en un coche antiguo de gasolina.

Además, es posible enriquecer un ingrediente vital en la combustión, como es la gasolina. En este plano se puede apelar a la contribución de ciertos aditivos, los que mejoran el octanaje del combustible, mientras potencian el rendimiento del motor. Un índice de octano alto, sería, por ejemplo, de 98 o de 100 octanos. Al incrementar el octanaje, además, se reduce el consumo y se optimizan las prestaciones del vehículo.

¿Cómo modificar un motor de forma radical?

Un sistema de tuneo esencial que modifique la potencia debe aumentar el torque, que es el impulso de fuerza sobre los pistones, con el objetivo de ejercer más fuerza de palanca en el cigüeñal y conseguir, de esa manera, más giro y con una fuerza superior. Una forma de conseguir tal efecto es modificar la carburación, una alternativa de motor tuning que redunda en una mayor eficiencia. Es posible ensamblar un carburador mayor, uno de dos bocas o más de un carburador, y que funcionen simultáneamente. Al aumentar la alimentación del motor es fundamental mejorar la expulsión de los gases y los residuos de la combustión, y eso se consigue con un sistema de escape más eficiente.

Otra opción para desarrollar el motor tuning es centrarse en la mejora de los sistemas auxiliares. Los fabricantes de coches suelen ensamblar sistemas de escape silenciosos. Sin embargo, si se pretende un comportamiento deportivo, cambiar el sistema de escape es una buena decisión, ya que así mejorará también el rendimiento del motor. Con un mejor sistema de escape los gases podrán salir más fácilmente y, por lo tanto, se producirá una mejor circulación del aire en el motor. Los tubos de escape de acero inoxidable son muy eficientes, dado que pueden admitir mayor caudal de salida. Por otra parte, la inducción puede mejorarse con un filtro de aire especial, que logre una circulación de aire más eficiente. También es posible quitar el sensor de flujo de aire o MAF y, al mismo tiempo, acortar el tubo de admisión. Si se prefiere no quitar el MAF, se puede instalar un tubo de admisión de mayor tamaño.

Tuneo de un motor mediante la inyección

Es posible conseguir más potencia en el motor inyectando más aire del normal, lo cual consigue un incremento en el nivel de combustible. Hay dos formas de lograr que entre más aire; una es usar un sobrealimentador o un turbocompresor. El método tradicional hace uso de un sobrealimentador, elemento que consigue una mayor entrada de aire en función del trabajo del motor. Se trata de un compresor de aire cuya turbina esta conectada al motor. Responde inmediatamente y mejora en gran medida la potencia, sobre todo a bajas revoluciones. El turbocompresor es una pieza de aparición posterior. Se comenzó a utilizar en la década de 1970 y sigue siendo muy popular, principalmente en los coches diésel. La entrada adicional se genera por el aprovechamiento de los gases de escape. Un experto en tuning puede instalar un sobrealimentador y un turbocompresor en un motor normal, aunque resulta más sencillo y económico si el motor ya tiene un turbocompresor.

Como complemento a los métodos detallados se encuentra la inyección de óxido nitroso, el favorito entre los apasionados por el motor tuning. Es un truco bastante sencillo que ofrece unos resultados espectaculares. Es conveniente que el sistema sea instalado por expertos, pues muchos principiantes se pasado de óxido y han provocado la explosión del motor. Es cierto, el tuneo del motor tiene sus riesgos, por eso hay un buen número de expertos que ofrecen su experiencia y conocimiento que permiten disfrutar de un motor extremo con mayor seguridad.

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