Cómo lavar la moto

Mantener la moto en buen estado también implica un buen lavado de vez en cuando, ya que, de esta forma, la moto tendrá un aspecto renovado y reluciente a la vez que se evitan posibles averías por corrosión.

Pero, ¿cómo se lava una moto? Se puede realizar la limpieza en casa o bien en una gasolinera, donde existen máquinas hidrolavoras y donde encontrar todos los elementos necesarios para que la moto quede como nueva. Hay algunos consejos simples sobre cómo lavar la moto, ya que un mal procedimiento podrá llevar a desgastarla. En primer lugar, es conveniente que la moto esté fría antes de comenzar a limpiarla, para ello el lugar escogido para su lavado deberá estar lejos de la luz solar, ya que además los rayos ultravioleta no son buenos amigos de los productos limpiadores. Al parar la moto, hay que quitar el contacto y esperar unos minutos a que enfríe por completo. El siguiente paso es fundamental para que no se produzcan averías: cubrir el tubo de escape, las tomas de aire, los espejos con plástico para evitar que pase el agua; para asegurar estas cubiertas se puede recurrir a cinta aislante o a gomas elásticas. También es necesario proteger con plásticos la bobina de alta y los componentes del encendido, estos componentes al ser eléctricos son los que más peligro corren en caso de estar en contacto con el agua.

Cómo lavar una moto: primero limpiar las zonas más complicadas

Las primeras zonas a tratar son siempre las más difíciles, aquellos recovecos donde la suciedad se tiende a acumular como las llantas o el basculante trasero. Hay que observar con cautela para no dejar ninguna zona sucia; donde la suciedad esté más presente, hay que aplicar un quitagrasas específico para motos o bien uno universal como KH7, extendiéndolo bien con una brocha, insistiendo en las zonas más sucias, para luego dejarlo actuar. También es posible limpiar la cadena con el quitagrasas, aunque es recomendable usar petróleo, keroseno o gasoil, los cuales pueden encontrarse en cualquier gasolinera, y se puede utilizar la misma brocha usada antes. La limpieza de la cadena es muy importante para que esté en buen estado para la conducción, ya que una cadena limpia tendrá una vida útil más larga, pero es necesario recordar que sobre ella jamás de debe aplicar agua a presión, ya que el agua se podría filtrar fácilmente dañando su interior.

Cómo lavar la moto con agua

Una vez que se haya dejado actuar el producto desengrasante, es el momento en enjaguar la moto, ya sea con un cubo, con una manguera o con la máquina de hidrolavado. Las pistolas de agua que tienen mucha presión no son recomendables: el agua podría llegar a aquellos sitios a los que no debería llegar y la fuerza ejercida podría dañar las piezas más sensibles. Tampoco se debe emplear agua caliente en la moto, ya que esta al contacto con los productos químicos quitagrasas podrá tener un efecto corrosivo sobre aquellas piezas de aluminio y de hierro. Por ello, conviene usar siempre agua fría y, en caso de que haya suciedad persistente, se puede recurrir a agua templada para que esta reblandezca. Acto seguido es cuando toca enjabonar la moto de arriba a abajo. Para ello existen en el mercado jabones especiales, aunque un lavavajillas neutro también será efectivo. Para este paso nunca se debe recurrir a detergentes o a jabones que contengan sal, ya que podrían provocar desgaste y pérdida de brillo. Ahora hay que repetir el proceso hasta que la suciedad haya desaparecido por completo, centrando el lavado en zonas problemáticas como los faros, donde suelen acumularse mosquitos. Es importante enjaguar la esponja en una cubeta con frecuencia para evitar que el jabón se seque y deje marcas. Asimismo, es recomendable cambiar el agua de la cubeta cada vez que esté muy ennegrecida. El último paso es aclarar bien todo, para ello se puede hacer uso nuevamente de la manguera, o bien se puede hacer con una esponja y mucha paciencia.

Secar la moto por completo y encerar

Cuando se haya eliminado hasta el último rastro de jabón, lo que toca es secar la moto, si cómo limpiar una moto es importante, cómo secarla aún lo es más y no se puede dejar este trabajo al aire. Con una bayeta o con papel absorbente hay que secar con cuidado todas las partes. Hay que tratar con delicadeza las cúpulas de los faros y la pantalla para evitar los temidos rayones, una bayeta de microfibra es ideal para estas zonas. Una vez que la moto esté completamente limpia, es el momento de aportar un acabado pulcro y reluciente a la moto. Para las zonas de plástico que presentan un acabado brillante es necesario usar una cera específica. En este sentido, con el encerado no solo se consigue que la moto esté brillante y resplandeciente, sino que aguante más tiempo limpia, ya que repelerá el polvo y otras partículas. Para las zonas metálicas o realizadas en plástico mate también existen productos específicos para un acabado óptimo, por ejemplo, la silicona en spray es el producto perfecto para evitar que el polvo se vuelva a acumular. Para acabar, tan solo se debe volver a engrasar la cadena y aquellos elementos que lo precisen como los cables y las manetas. Las zonas cercanas a estas piezas deberían ser cubiertas con papel de periódico o con plásticos, porque de esta forma se evita que se ensucien de grasa. Ahora es el momento de dar una vuelta en la moto para asegurar un secado perfecto y para presumir de vehículo limpio.

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