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Austin Healey

Austin Healey

Uno de los deportivos clásicos más populares del Reino Unido

Nacido a mediados de los 50 de la unión de la British Motor Company y la especialista en vehículos deportivos de lujo, la Donald Healey Motor Company, el tándem Austin-Healey es el responsable de una de las sagas más populares del Reino Unido. Tanto es así que, aún a día de hoy, es una de las firmas más deseadas por coleccionistas del mundo. Más

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Más de 2.4 millones de vehículos a lo largo de toda Europa

Contribuyó al acercamiento de los deportivos al gran público, sin descuidar las altas prestaciones y la competición, donde cosechó grandes éxitos.

Un poco de historia sobre el roadster británico

La historia de los vehículos Austin-Healey está inevitablemente unida a la vida de dos personalidades, ambos británicos. Por un lado, Herbert Austin y por otro Donald Healey. El primero de ellos fundó en el año 1905 la Austin Motor Company Limited, mientras que el segundo comenzó diseñando para los fabricantes Riley y Triumph, aunque siempre había deseado fabricar sus propios vehículos.

Donald Healey tenía un objetivo en mente, y era el de desarrollar un vehículo que se posicionara a medio camino entre el MG TD y el Jaguar XK 120. De esta idea nació el Healey 100, que se presentó en el año 1952 con motivo del Salón Olympia de Londres. Aquí fue precisamente donde comenzó la alianza Austin-Healey, y es que Herbert Austin, en aquel momento director de la British Motor Company, quedó impresionado con la propuesta de Healey, ofreciéndole en ese mismo momento una alianza para proceder a la fabricación en masa de este Healey 100, rebautizado con el nombre Austin-Healey.

Tras más de 30 años de éxitos, Austin-Healey finalizó su producción en el año 89, cuando el acuerdo entre ambas partes se rompió.

Principales ventajas e inconvenientes de los Austin-Healey

  • Los Austin-Healey cuentan con un diseño muy deportivo y atractivo, donde destaca sobre todo la opción de modificar la posición de su parabrisas para mejorar su aerodinámica, así como el diseño de los faros del Spirit “Frogeye”.

  • Por dentro destila calidad, siguiendo la línea de los clásicos británicos, y monta asientos de estilo aeronáutico, así como un panel de instrumentación clásico formado por diferentes relojes.

  • El espacio del maletero, dadas las características del vehículo, no cuenta con una capacidad demasiado amplia. Además, este está ocupado por el tanque de combustible, por lo que se resta practicidad.

  • Con la mente puesta en la competición, los motores de los Austin-Healey tenían unas prestaciones impresionantes, alcanzando velocidades cercanas a los 230 km/h.

  • La firma comprendió que los vehículos deportivos debían dejar de ser algo destinado únicamente a las élites, por lo que construyó el primer coche de estas características asequible para todo el mundo, el Sprite.

Los principales competidores de los Austin-Healey fueron, y son, como no podía ser de otro modo, el trío de fabricantes británicos más prestigioso, formado por Triumph, Jaguar y MG.

Características de los motores y equipamiento de la gama Austin-Healey

La familia Austin-Healey está formada principalmente por tres modelos, todos ellos con más o menos las mismas características, siendo un roadster con propulsores de 4 y 6 cilindros, con capacidad para dos ocupantes.

El primero de ellos, el Austin-Healey 100, estuvo en producción desde el año 53 hasta el 56, y toma su nombre de la capacidad que tenía para llegar a las 100 millas por hora. Montaba un motor de 4 cilindros y 2.6 litros, con suspensión delantera y caja de cambios manual de tres marchas.

Este Austin-Healey 100 estuvo disponible en diferentes versiones, destacando el 1004, que incluyó una caja de cambios de cuatro marchas, y el 1006, con un propulsor de 6 cilindros y potencia hasta 117 CV.

Posteriormente nació el Austin-Healey 3000, fabricados desde el año 59 y hasta el 67, con un gran número de victorias en competición a sus espaldas.

Finalmente vio la luz el Sprite, fruto de la necesidad del fabricante de extender el uso de vehículos deportivos al gran público. Consistía en un spider con motor de 4 cilindros capaz de alcanzar velocidades superiores a los 140 km/h, a un precio más ajustado de lo normal.

En lo que respecta a los precios de la gama Austin-Healey de segunda mano, existe una gran oferta en el mercado. Sus dos modelos más demandados, el 3000 y el Sprite, pueden llegar a costar hasta 50.000 euros.

¿Por qué comprar un Austin-Healey?

Los modelos del fabricante Austin-Healey están considerados en la actualidad como auténticas piezas de coleccionista. Modelos pensados para la competición pero llevados a la calle, con un diseño elegante, clásico y sobrio (claro sello de identidad británico), pero a la vez deportivos y con unas prestaciones espectaculares para la época. Se trata de un vehículo que no puede faltar en las colecciones de todos los amantes de los vehículos clásicos.