Nuevos tiempos

Quien lo mire y solo vea un SEAT Ateca musculado quizá no sea digno de seguir leyendo. Porque en realidad este CUPRA Ateca es mucho más que un SUV con un motor descomunal y una dinámica de conducción exquisita. Es el inicio de un hito histórico… y nosotros lo hemos podido probar en profundidad.

Tras más de dos décadas, SEAT y CUPRA han separado finalmente sus caminos. Desde hace algo más de medio año, la división deportiva de la firma española cabalga de manera independiente en lo que a producción comercial se refiere (siempre vivirá bajo el paraguas de SEAT) ofreciendo una gama de modelos exclusiva con la misma filosofía radical y racing que le ha caracterizado en este tiempo.

Si su colaboración finalizó con el SEAT León CUPRA R, el inicio de su independencia ha corrido a cargo del que, en poco tiempo, se ha convertido en todo un best seller de la firma española: el Ateca. Una unión que una excelente visión comercial dado el éxito que están teniendo los SUV pero, sobre todo, por la gran evolución que han sufrido en términos de deportividad.

Vitaminado

Antes de entrar en su parte dinámica (la que verdaderamente nos interesa) no podemos sino analizar el outfit de este CUPRA Ateca. Bajo la misma base y dimensiones del todocamino compacto, los diseñadores de CUPRA han sumado un sinfín de detalles ultradeportivos que cambian considerablemente su aspecto.

Llama la atención, como no podía ser de otra forma, la sustitución del logo de SEAT por el nuevo y llamativo de CUPRA. De aspecto tribal consigue que muchos viandantes se acerquen a nosotros y nos pregunten por su origen. Con la sorpresa al decirles que se trata de la nueva marca de SEAT, siguen analizando una silueta que entra por los ojos.

Parte de culpa la tienen, entre otros, la parrilla en forma de panal de abeja, los paragolpes más prominentes con el logo CUPRA en la parte inferior delantera, los pasos de rueda pintados en el color de la carrocería, los diferentes detalles en negro brillante o el ensanchado difusor trasero en el que se incrustan dos salidas de escape dobles. La guinda la ponen, en este caso, las llantas de 19 pulgadas en tono cobre que dejan entrever unos enormes discos de freno de 370 mm y unas pinzas negras firmadas por Brembo que pertenecen al paquete opcional Performance.

Ambiente racing

En el habitáculo lo primero que llama nuestra atención son los asientos de tipo bacquet con los reposacabezas integrados y tapizados en Alcantara/piel (pertenecientes al mencionado paquete Performance) que ofrecen una sujeción espectacular y resultan extremadamente cómodos.

Tras el volante de piel con un diseño achatado en su parte inferior se observa un cuadro de instrumentos digital de 10 pulgadas con diferentes visualizaciones de menú y con un funcionamiento claro y sencillo. En él, además de los datos relativos al vehículo o a la navegación (se pueden poner toda la pantalla con el mapa) aparecen indicadores deportivos exclusivos, como también ocurre en el monitor central táctil de 8 pulgadas.

Por lo demás, el CUPRA Ateca ofrece la misma habitabilidad que el SEAT Ateca del que parte, mientras que en lo que a equipamiento se refiere, al colocarse como la versión más alta de la gama, suma un suculento listado de elementos de serie que justifican, entre otros, los 45.550 € de los que parte este modelo. Entre ellos están el acceso y arranque sin llave, los asientos delanteros calefactables, la comentada pantalla central de 8 pulgadas con navegador y sincronización móvil mediante Android Auto, Apple Car Play o Mirror Link, el cargador inalámbrico para smartphones, el portón trasero automático o la cámara de 360º.

¡Cómo corre!

Llegamos por fin al apartado importante: el rendimiento. El encargado de elevar el listón y hacer que el Ateca sea merecedor del nombre CUPRA no es otro que su corazón. En este caso, CUPRA ha echado mano de un bloque de contrastado éxito como es el 2.0 TSI turbo de cuatro cilindros que ya ha empleado en los últimos SEAT León CUPRA y CUPRA R.

En el caso del todocamino, entrega una potencia de 300 CV a 6.500 vueltas y un par máximo de 400 Nm disponibles desde las 2.000 y hasta las 5.200 rpm. Un amplísimo rango de actuación que, en marcha, se traduce en un empuje casi constante, sin desfallecimientos. Gestionado mediante la transmisión automática DSG de siete relaciones, no es de extrañar que este CUPRA Ateca solo necesite 5,2 segundos para pasar de 0 a 100 km/h, convirtiéndole en uno de los SUV más rápidos del panorama actual.

Una aceleración fulgurante que más que pegar nuestra espalda al asiento se acompaña de una dinámica de conducción sobresaliente. Si el Ateca ‘a secas’ ya se colocaba en el top tres de su segmento en lo que a agilidad se refiere, con la llegada de los ingenieros de CUPRA ahora puede llamar a las puertas del Olimpo sin avergonzarse.

Gira, gira y gira

De serie cuenta con el Control Dinámico de Chasis con amortiguadores adaptativos, tracción total 4Drive, dirección progresiva optimizada y el selector de los modos de conducción, con el programa exclusivo CUPRA incorporado. Un compendio de elementos que da como resultado a un vehículo preciso, estable y muy divertido de conducir.

Si en línea recta sorprende, en un tramo virado logra implantar una sonrisa en nuestro rostro. La dirección, precisa y rápida, coloca los 4,36 metros de largo en el vértice con una facilidad pasmosa. El DCC con amortiguadores variables configurado en el modo CUPRA resulta algo duro en asfaltos rotos pero sujeta de manera sensacional el conjunto, mientras que los comentados frenos de 370 mm con pinzas Brembo detienen los 1.635 kilos en escasos metros.

En caso de que forcemos un poco más la máquina, los controles y la tracción integral 4Drive aparecerán para mitigar nuestro énfasis, aunque no de manera demasiado intrusiva. Por último, pero no por ello menos importante, queremos resaltar el cautivador sonido que se desprende de sus escapes incitándonos a llevarle siempre alto de vueltas.

Circunstancia que no será un problema, ya que como decíamos este CUPRA Ateca ofrece un amplísimo régimen de actuación, incluso en la zona más alta del cuentavueltas. Realizar un cambio de marcha, ya sea subiendo o reduciendo, mediante las (diminutas) levas del volante se traduce en un seductor petardeo.

En resumidas cuentas…

Puede que para muchos este CUPRA Ateca sea simplemente un Ateca hiper-musculado, pero quien sea capaz de ver más allá comprobará que, en realidad, es toda una declaración de intenciones. Él ha sido el encargado de abrir una nueva puerta en la historia de la firma española. Tras él llegarán modelos ya de producción propia como el Formentor o los derivados del León y el Ibiza.

Además, no es de extrañar que tras su llegada, muchos de sus rivales ‘copien’ esta receta y empiecen a mostrarnos todocaminos con tintes más deportivos. Las firmas Premium como Audi, Mercedes-Benz, BMW o Porsche ya llevan años implantando esta filosofía, pero hasta la llegada de CUPRA ninguna generalista se había atrevido con tal hazaña.

Ficha Técnica CUPRA Ateca

Motor: Gasolina, cuatro cilindros en línea, turboalimentado

Cilindrada: 1.984 cm3

Potencia: 300 CV entre 5.300-6.500 rpm

Par: 400 Nm entre 2.000-5.200 rpm

Velocidad Máxima: 247 km/h

0-100 km/h: 5,2 seg

Consumo (urbano/extraurb./mixto): 8,9 / 6,5 / 7,4 l/100 km

Emisiones CO2: 168 gr/km

Dimensiones: 4.376 / 1.841 / 1.611 milímetros

Maletero: 485 litros

Peso: 1.615 kg

Cambio: Automática, doble embrague, siete velocidades

Depósito: 55 litros

Precio: 45.550 euros

¿Preparado para lo siguiente?

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