VÍDEO| Probamos el Ariel Atom 4: ¿es el coche más radical del mundo?

¿Es el Ariel Atom 4 el deportivo más puro del planeta? Ponemos a prueba esta bestia de 320 CV y solo 595 kg, sin parabrisas ni ayudas electrónicas. Exigimos al máximo su chasis tubular en circuito para medir su paso por curva, tracción y sensaciones radicales. ¡Descubre de qué es capaz!

El Ariel Atom 4 es el protagonista de una prueba al límite donde demostramos de lo que es capaz este monoplaza ultraligero de tan solo 725 kg con el depósito lleno. Homologado para la calle y sin concesiones al confort, prescinde de parabrisas, techo, aislamiento y de cualquier ayuda electrónica que no sea el ABS obligatorio por normativa. Fabricado a mano y a medida en Inglaterra de forma completamente artesanal, cobra vida gracias al motor 2.0 Turbo VTEC del Honda Civic Type R FK8 asociado a un grupo corto, alcanzando una potencia estimada de entre 350 y 360 CV tras equipar un escape y downpipe específicos.

Comportamiento dinámico y sensaciones al volante

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Llevado al circuito para examinar su comportamiento dinámico y registrar su tiempo por vuelta, su chasis tubular y su esquema de suspensión push-rod con amortiguadores Öhlins regulables demuestran una precisión salvaje. Monta neumáticos Yokohama A052, frenos sin servofreno con repartidor manual y un diferencial autoblocante que gestiona la entrega de potencia. Se trata de un vehículo sumamente exigente en el plano físico y mental, con una dirección directa y dura, y una entrada en curva muy agresiva que requiere colocar la trasera a la salida de cada giro. El soplado del turbo retumba a pocos centímetros de la cabeza, desatando una contundente patada de potencia en la zona alta del cuentarrevoluciones.

Vuelta rápida y rendimiento frente al cronómetro

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Al buscar el cronómetro en pista, detuvo el reloj en un tiempo de 2:11.2. Este registro sitúa sus prestaciones al mismo nivel de un deportivo eléctrico moderno como el Hyundai Ioniq 5 N, a apenas unas décimas de un Alpine A110 R (2:10.8) y por delante de modelos de referencia como el Porsche Cayman GT4 (2:12.0). Una máquina pura concebida por y para la máxima implicación al volante, donde las sensaciones radicales de pilotaje priman por encima de todo.

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