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Repostar gasolina de marcas blancas es, a pesar de sus detractores, un buen negocio. Según la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), cada una de las marcas de carburantes comercializadas en España está obligada a cumplir con la norma EN 22.

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Según la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), cada una de las marcas de carburantes comercializadas en España está obligada a cumplir con la norma EN 22. La misma garantiza el buen funcionamiento de los vehículos, puesto que todas las marcas habrán de apegarse a los estándares europeos de calidad. Obviamente, la gran ventaja de las gasolinas de marcas blancas es su precio. Las marcas tradicionales, más caras, justifican su mayor valor en tanto que contienen mayor cantidad de aditivos que, potencialmente, aseguran su máxima limpieza y superior rendimiento. Sin embargo, los comerciantes de marcas blancas -Carrefour o Alcampo, entre otros- afirman estar respaldados por sus respectivos proveedores de hidrocarburos nacionales e internacionales los cuales, por supuesto, cumplen con la normativa. La compra directa que realizan estas compañías permite ciertos acuerdos de precios con la planta proveedora que finalmente favorecen al consumidor final.

A pesar de las razones esgrimidas por los expendedores de gasolina de marca blanca, algunos usuarios han reportado averías en sus coches. En principio, estas fallas son apenas significativas en relación a la totalidad del parque automotor. En segundo término, a sabiendas de que todas las gasolinas -baratas y caras- son idénticas en cuanto al producto de base, las deficiencias en las mismas y el posible deterioro de los motores se debe, principalmente, a contenedores y surtidores en mal estado o faltos de mantenimiento. Por lo tanto, la contaminación del combustible es un hecho que poco debería relacionarse con su precio sino, más bien, con el cumplimiento de los controles e inspecciones correspondientes.

Los hipermercados, en su afán por la diversificación, han adecuado sus instalaciones para ofrecer gasolina a sus clientes a precios mucho más convenientes. Además, estos grandes almacenes se ven muy favorecidos por la estratégica ubicación de sus gasolineras. Tanto estas empresas como sus clientes se benefician de esta cercanía; los primeros, captando mayor cantidad de clientes y apuntando a su fidelización, los segundos, ahorrando tiempo y aprovechando descuentos y promociones en sus compras.