Affaire eléctrico

Las enrevesadas carreteras de Cerdeña han sido el lugar perfecto para comprobar las nuevas virtudes del Renault ZOE. Además de por diseño, calidad o tecnología, el utilitario eléctrico destaca por la nueva batería de 52 kWh que le permite alcanzar una autonomía hasta de 395 kilómetros.

Dicen que la experiencia es un grado, y no les falta razón. Hace una década Renault anticipó que la movilidad eléctrica cobraría especial importancia. Así es como nació una gama de vehículos liderada, sin duda alguna, por el ZOE. Denominado como el Clio eléctrico por muchos, en poco tiempo, el utilitario galo consiguió ganarse el corazón de un público cada vez más concienciado con la preservación del medio ambiente y, sobre todo, preocupado de los derroteros hacia los que iba la movilidad urbana.

Los datos hablan por sí solos y en algo menos de siete años las ventas han alcanzado ya las 160.000 unidades en el Viejo Continente, de las cuales 5.000 corresponden con nuestro mercado, situándole como el eléctrico más demandado de ambas zonas geográficas. Un tirón comercial que se ha visto respaldado además por la apuesta de Renault en el carsharing, donde triunfa en ciudades como Madrid y busca ya expandirse a otros territorios tales como Barcelona.

Ventas que han ido creciendo, además, a medida que Renault iba introduciendo mejoras, destacando por ejemplo el salto dado de 2016, donde se vendieron 402 unidades, a 2017 o 2018, años en los que se introdujo la batería de 40 kWh y el motor de 80 kW, catapultando los números hasta las 1.327 y 1.437 unidades, respectivamente.

Cambia lo justo

Por tanto, para seguir con esa dinámica ascendente, ahora Renault nos presenta una actualización que va más allá del simple restyling de mitad de vida comercial. Con el ZOE 50 que hemos podido probar por las reviradas carreteras de Cerdeña, la marca gala pretende dar un paso al frente no solo en recorrido, sino en calidad y tecnología.

Por eso y siendo conscientes de que la imagen del ZOE era la primera variable de compra, el equipo de desarrollo del ZOE ha decidido maquillarle lo justo por fuera. Mantiene sus 4,08 metros de largo que envuelve ahora en una silueta más elegante y afilada. Destaca el frontal de nueva factura en el que se observa una calandra inferior con un tramado cromado, material que también recubre el marco de los antiniebla delanteros LED, y unos grupos ópticos delanteros Full LED (de serie en todos los acabados) con una inédita firma lumínica.

Más juegos de llantas de aleación de 15, 16 o 17 pulgadas así como unos faros posteriores LED con luz de intermitencia dinámica o una paleta de colores integrada por tres nuevos tonos, entre los que se encuentra el llamativo Azul Celadon de las imágenes, completan su silueta exterior.

Al estilo del Clio

En cambio, donde sí notaremos un profundo cambio será en su habitáculo. Los diseñadores galos, liderados por Laurens Van Den Acker, parece que quieren dotar a sus modelos del segmento B de una imagen común. De ahí que pese a su novedad, el salpicadero del ZOE no nos llame tanto la atención al ser prácticamente idéntico al del Clio (cuya primera toma de contacto realizamos hace una semana).

Ello no quita para que aplaudamos dicha estrategia y se nos presente con un salpicadero de elevada calidad (un punto por debajo quizá que la del Clio) y muy tecnológico. Parte de culpa de esta última apreciación la tienen tanto el cuadro de instrumentos digital de 10” (de serie en toda la gama) como la pantalla táctil vertical de 9,3 pulgadas con un funcionamiento y manejo ultra intuitivos.

Las diferencias frente a su hermano de combustión las determinan tanto los tapizados (con una opción sostenible realizada mediante el reciclaje de botellas de plástico y cinturones de seguridad) como el túnel central sobrelevado a causa del montaje de una nueva transmisión e-shift.

Para cinco

Volante y asientos también son de nueva factura mientras que se ha aumentado el número de huecos portabojetos llegando ahora a los 27 litros. El confort y sujeción de los asientos delanteros es muy notable aunque el mencionado tapizado textil quizá nos hace sudar más de la cuenta, mientras que en lo que a espacio se refiere, la zona trasera sigue siendo apta para albergar a tres adultos.

Estos mantienen igualmente su posición elevada, lo que repercute ligeramente en el espacio para la cabeza pese a que una persona de 1,85 metros cabrá sin demasiados problemas. Un poco más atrás, el maletero deja intactos los 338 litros de capacidad, suficientes para cualquier desplazamiento extraurbano y de sobra para movernos por la ciudad.

Llega donde quieras

Pero la gran novedad de este nuevo ZOE es, sin duda, lo que le define. Renault ha trabajado exhaustivamente para que sus clientes dejen de preocuparse por la distancia que podrán recorrer y por ello le han dotado de una batería más capaz. Con 52 kWh esta permite aumentar el recorrido en nada menos que un 25%, homologando así 395 kilómetros mediante el ciclo WLTP.

Otra de las virtudes de esta batería (que pese a contar con más celdas se ha ubicado en el mismo hueco que la anterior de 41 kWh) es que ahora soporta cargas de corriente continua hasta de 50 kW. Circunstancia que le permite recargar 150 km en poco más de 30 minutos. Junto a esta toma, el ZOE también admite cargas en corriente alterna de 2,3, 3,2, 7,4, 11 o 22 kW con tiempos que, en el caso de las tres últimas oscilan entre las dos horas o la hora para obtener 120 km de recorrido.

Extra de potencia

El acople de esta batería viene acompañada además de un nuevo motor de 135 CV (100 kW) y 245 Nm de par máximo instantáneo. Un bloque con una respuesta más enérgica en cualquier rango de giro que posee unas prestaciones más emocionantes, al bajar de los 10 segundos el 0 a 100 km/h, reducir la aceleración de 80 a 120 km/h en dos segundos y conseguir una punta de 140 km/h.

Junto a él se seguirá ofertando el R110 de 108 CV (80 kW) y 225 Nm de par que, eso sí, recibirá la misma batería de 50 kWh. En cuanto al consumo medio homologado, mientras que este R110 gasta 17,2 kW/100 km, el nuevo R135 aumenta ligeramente la cifra hasta los 17,7 kW/h.

Lo probamos

Valor este último que nos fue imposible alcanzar durante la toma de contacto y no por exceso… ¡sino por defecto! Y es que durante los más de 250 km de ruta, todos ellos por zonas interurbanas y vías secundarias, el gasto medio de nuestro ZOE fue de 16,4 kW/100 km. Hecho que sorprende más aún si tenemos en cuenta que solo nos preocupamos del consumo durante los primeros 50 km, obteniendo una cifra cercana a los 13,5 kW/100 km, lo que nos permitía cubrir con total tranquilidad los casi 395 km que homologa.

Tal es así que en esos primeros 50 kilómetros, el porcentaje de la batería únicamente había bajado un 13%, sin obviar que la orografía de Cerdeña no es, precisamente, plana. Gracias a ello también comprobamos que el empuje de este nuevo motor es excepcional, basta con tocar un poco el acelerador para salir catapultados hacia delante, dejando atrás a cualquier conductor que nos achuchaba.

Además, en las múltiples bajadas pudimos hace uso del inédito Modo B de conducción que aumenta la regeneración energética enfatizando la frenada para evitar perder demasiada energía y mantener así la carga de la batería. Aunque Renault afirma que podemos llegar a realizar una conducción one pedal feeling lo cierto es que su retención no llega a ser tan fuerte como la de un BMW i3s o la de un Nissan Leaf.

En el aspecto dinámico se nota el refuerzo y los ajustes de la suspensión para hacer frente a los 45 kilos de peso extra que ofrece frente a su predecesor (20 de la batería y 25 del mayor aislamiento), dotándole de un mayor aplomo y estabilidad incluso en zonas bacheadas. No obstante, la dirección pese a haber mejorado sigue siendo poco comunicativa y resta puntos a un chasis que se movió con soltura por las enrevesadas carreteras italianas. El tacto de los frenos también ha mejorado así como su distancia de detención gracias a que ahora los dos traseros son discos ventilados y no de tambor.

Los precios, en noviembre

Aunque Renault ya ha definido su gama comercial, compuesta por los acabados Intens y ZEN, no anunciará los precios hasta que arranque oficialmente su comercialización, prevista para el mes de noviembre con unas entregas que se harán efectivas en el mes de enero de 2020. Además de sus tarifas, Renault ha prometido “importantes sorpresas y novedades” para un vehículo en el que tienen puestas muchas expectativas.

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