Prueba: Nissan Qashqai – Puntilla de líder

Si había algo que le faltaba al Nissan Qashqai para afianzar su liderato ese era un sistema de conducción semiautónoma. Dicho y hecho. Hemos probado en profundidad el nuevo ProPilot. Te contamos todos sus pros y sus contras.

Nadie duda del liderazgo del Nissan Qashqai. Desde que hizo su aparición hace más de 12 años, el SUV compacto japonés no solo consiguió sacar de las sombras al fabricante asiático, sino que ha sido el creador de un segmento que a la postre se ha convertido en indispensable, como es el de los crossover compactos y, mejor aún, ha conseguido batir todos los récords de dicha categoría en lo que a ventas se refiere.

Matriculaciones que han seguido creciendo una vez apareció la segunda generación y que se han afianzado tras presentar la actualización pertinente (de la que te hablamos en profundidad hace unos cuantos meses). No obstante, y pese a ser todo un referente dentro de su segmento, aún le faltaba algo para acabar de despuntar del todo: mejorar en la seguridad.

Pero ojo, con esto no decimos que el Qashqai fuese un vehículo poco fiable, todo lo contrario, pero sí se estaba quedando atrás frente a otros competidores en lo que a tecnologías de seguridad activa se refiere… y eso que el crossover compacto japonés ya ofrecía entre su dotación el conocido Safety Shield. Por suerte, Nissan ha sabido leer a la perfección el mercado y ha realizado una fuerte actualización en este campo añadiendo el denominado ProPilot.

En los más altos de gama

Una tecnología que se vale por un lado del sistema de mantenimiento de carril activo (la dirección interviene si sobrepasamos las líneas), del asistente de frenada de emergencia y del control de velocidad de crucero adaptativo. Salvo el segundo, los otros dos sistemas eran inéditos en el Qashqai, no así en algunos modelos de su competencia, colocándole así en el lugar que se le presupone.

Ficha Técnica Nissan Qashqai 1.6 dCi 130 CV Xtronic 4x2 Tekna+ con ProPilot

Motor: Diésel, cuatro cilindros en línea

Cilindrada: 1.598 cm3

Potencia: 130 CV a 4.000 rpm

Par: 320 Nm a 1.750 rpm

Velocidad Máxima: 183 km/h

0

Consumo (urbano/extraurb./mixto): 5,3 / 4,4 / 4,7 l/100 km

Emisiones CO2: 122 gr/km

Dimensiones: 4.394 / 1.806 / 1.590 milímetros

Maletero: 430-1.598 litros

Peso: 1.485 kg.

Cambio: Automática con variador continuo

Depósito: 55 litros

Precio: 35.800 euros

Precio ud. probada: 36.300 euros

Una tecnología que, eso sí, lleva años implantada en el Qashqai… japonés. Sí, Nissan lleva desde 2016 ofertando el sistema ProPilot en el crossover, donde ha sido acogido con gran interés, pues desde entonces se han vendido 120.000 unidades equipadas con este sistema. Una buena fase de pruebas que le sirvió para por fin dar el salto al Viejo Continente, donde lo estrenó en la segunda generación del Leaf.

Una tecnología que viene equipada de serie en los acabados más altos de la gama, véase los Tekna y Tekna + (el que ilustra estas líneas), y por ende los más equipados y más caros. Si bien la dotación final de ambos es amplísima, con innumerables elementos útiles para el día a día, lo cierto es que para acceder a ellos hay que partir de un desembolso de 33.750 y 35.800 € respectivamente. Precio que, además, viene asociado obligatoriamente al motor 1.6 dCi de 130 CV con caja de cambios automática Xtronic. En efecto, aquel que quiera optar por el sistema ProPilot se tiene que llevar forzosamente el diésel más potente combinado con la transmisión por variador continuo.

Así va

Una ‘imposición’ que, hoy por hoy, puede convertirse en un impedimento para muchos conductores, ávidos por tener un motor de gasolina que impulse a su vehículo. No obstante, la apuesta de Nissan por esta tecnología queda clara: está pensada para circular por autopista. Pensada para recorrer y devorar kilómetros de la forma más segura, siendo entonces el diésel la opción más recomendada.

Dejando a un lado la valoración del combustible, nos centramos en cómo funciona el sistema ProPilot del Qashqai. Lo cierto es que si has probado ya dichos elementos en otros vehículos, la novedad se diluye un poco, pero si nunca te has subido a un coche con estos sistemas, tenemos que decirte que el de Nissan funciona y muy bien. Mediante un botón situado en la derecha del volante (ilustrado con unas líneas azules a modo de escudo) el conductor activa dicha función. Lo siguiente que ha de hacer es conectar el control de velocidad y elegir la distancia a la que quiere circular con el vehículo que le precede.

Una vez está todo activado (el ordenador de abordo nos lo confirma) y lo único que tenemos que hacer es disfrutar del viaje. El control de velocidad funciona a las mil maravillas, actuando de manera rápida cuando un coche se nos cruza de manera inesperada en la carretera, mientras que el sistema de guiado en el carril nos mantiene siempre en el centro del mismo, corrigiendo la trayectoria de forma suave si nos acercamos a cualquiera de las líneas. Suaves son también las aceleraciones incluso cuando iniciamos una maniobra de adelantamiento.

Antes de llegar a una conclusión, no hay que olvidar que pese a ser un sistema de conducción semiautónoma, estamos hablando de un nivel 2, por lo que el conductor siempre ha de tener colocadas las manos en el volante. De hecho, el ProPilot responde de forma rápida y sonora si detecta que esto no sucede así, alertando de forma más insistente si hacemos caso omiso. En definitiva, como decíamos Nissan ha conseguido poner una puntilla a su más que destacado liderato (al cierre del mercado en agosto le sacaba 9.327 unidades al segundo) con un sistema de seguridad que redondea un conjunto ya de por sí perfecto.

¿Preparado para lo siguiente?

Compartir el artículo

WhatsAppEmailFacebookCopiar link

Todos los artículos

Prueba: Nissan X-Trail dCi 130 – Madera de líder

Prueba: Nissan Qashqai DIG-T 163 CV Tekna+ – Sin rival

Comparativa: Lexus GS F vs Nissan GT-R – El placer japonés

Mostrar más