Denza Z Convertible 2026: así es el nuevo descapotable eléctrico chino de 1.000 CV que apunta a Europa
La ofensiva de las marcas chinas en Europa suma un nuevo capítulo con el Denza Z Convertible, un deportivo eléctrico que no solo pone el foco en las prestaciones, también en el diseño y en una propuesta que, por precio, podría alterar bastante el segmento. Porque sí, tiene guiños estéticos que recuerdan a ciertos deportivos italianos, promete más de 1.000 CV y, aun así, quiere costar mucho menos que sus rivales directos.
Presentado en el Salón de Pekín 2026, el nuevo modelo de la firma premium de BYD será la primera variante de una familia compuesta por versiones Standard, Convertible y Track, esta última orientada a circuito y con Nürburgring entre ceja y ceja.
Diseño del Denza Z Convertible: inspiración europea y ADN propio
El Denza Z Convertible deja claro desde el primer vistazo que no quiere pasar desapercibido. Su silueta baja, el largo capó, las proporciones de gran turismo y un techo de lona retráctil dibujan un perfil poco habitual en un eléctrico.
Comparaciones no faltan. Hay rasgos que recuerdan al Maserati GranCabrio Folgore, otros evocan ciertos Lamborghini e incluso, según el ángulo, puede haber quien vea algo de Bentley en su zaga. Pero más allá de referencias inevitables, el trabajo del equipo liderado por Wolfgang Egger, ex diseñador de Alfa Romeo y Audi, se aprecia en unas superficies limpias, volúmenes musculosos y una estética bastante más elegante que agresiva.
A diferencia del concept inicial, esta versión de producción suaviza algunos elementos aerodinámicos extremos y apuesta por una imagen más refinada sin renunciar a un enfoque prestacional.
Más de 1.000 CV y un 0 a 100 km/h por debajo de dos segundos
Si las cifras anunciadas se confirman, el Denza Z jugará en territorio de hiperdeportivos.
La marca habla de un sistema de tres motores eléctricos con tracción total y una potencia combinada superior a los 1.000 CV. Sobre el papel, eso se traduce en una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de dos segundos, una cifra reservada a máquinas como el Rimac Nevera.
También habrá tecnología heredada de modelos mucho más radicales de BYD. Entre ella destaca la suspensión DiSus-M, con amortiguadores magnetorreológicos de respuesta variable, diseñada para combinar precisión y confort en un coche que promete cifras muy serias.
Batería Blade y carga ultrarrápida
Otro de los puntos más llamativos está en la tecnología de recarga. El Denza Z estrenará la segunda generación de la Blade Battery y será compatible con carga ultrarrápida de más de 1.000 kW mediante tecnología Flash Charging.
No se ha comunicado aún la capacidad de la batería ni la autonomía homologada, pero sobre el papel apunta a tiempos de recarga muy reducidos, uno de los argumentos que BYD quiere utilizar para reforzar su ofensiva eléctrica global.
Una versión Track con Nürburgring en el punto de mira
Más allá del descapotable, habrá una variante Track pensada para llevar el concepto un paso más allá. Tendrá una puesta a punto específica, mayor carga aerodinámica y una ambición nada modesta: intentar firmar un tiempo de referencia en Nürburgring.
Habrá que ver hasta dónde llega ese objetivo, pero deja claro que Denza no concibe al Z como un simple escaparate tecnológico.
Un deportivo eléctrico pensado para Europa
Curiosamente, Denza está dando prioridad a mercados de exportación antes incluso que al lanzamiento local en China. Europa es uno de los grandes objetivos, y su próxima aparición dinámica en el Goodwood Festival of Speed apunta en esa dirección.
No parece casualidad. Denza quiere posicionarse como alternativa premium frente a marcas europeas establecidas, y el Z puede ser uno de sus modelos escaparate.
Porque si hace unos años un descapotable eléctrico chino de 1.000 CV sonaba improbable, hoy empieza a parecer una amenaza bastante real.
Precio del Denza Z
En China se habla de un precio equivalente a entre 58.000 y 73.000 euros para algunas versiones, mientras que otras fuentes apuntan a una tarifa cercana a 120.000 euros para el Convertible cuando llegue a Europa.
Sea cual sea finalmente la cifra definitiva, seguiría colocándose muy por debajo de alternativas como el Maserati GranCabrio Folgore, que supera holgadamente los 200.000 euros.
Esa relación entre prestaciones, tecnología y precio es precisamente lo que puede hacer especialmente interesante a este modelo.






