Alfombra voladora

Citroën da un paso al frente con este C5 Aircross. El primer SUV 'de verdad' de la firma del doble chevrón llega con un diseño distinguido, una modularidad interior sin parangón y un nivel de confort impropio de los modelos de su categoría. Un maridaje perfecto que, seguro, le reportará éxito.

Queda claro que la fiebre SUV no para de subir. Un segmento creciente en donde Citroën quiere tener su parte representativa. Sí, porque la gala llevaba varios años sin tener un representante digno en la categoría compacta, una vez que el C-Crosser nos abandonó en 2012 y el C4 Aircross cogió el testigo de forma menos firme.

Sin embargo, Citroën ha sabido aguardar pacientemente y, sobre todo, leer a la perfección el mercado para proponer ahora un producto diferente: el C5 Aircross. Diferente en diseño. Diferente en habitabilidad pero, sobre todo, diferente en lo que a comodidad se refiere. Confort de otro nivel

Una de las grandes apuestas de este nuevo C5 Aircross no es lo que se ve (que también) sino lo que se percibe. Desde que entramos en su habitáculo hasta que llegamos a nuestro destino y apagamos el contacto, el SUV galo consigue darnos lo que otros solo son capaces de citar en la teoría.

Para ello, el C5 Aircross basa esta cualidad en dos pilares esenciales: asientos y suspensiones. La denominación Advanced Confort de los primeros nos da una pista de por dónde pueden ir los tiros. Gracias a la doble capa que presentan, una primera espuma flexible de 15 mm de grosor y otra más interna de alta densidad, estas butacas se posicionan por encima de la media de sus rivales, e incluso llegan a ponerle las cosas muy difíciles a modelos de corte más Premium con un precio de venta mucho más caro. No importa cuál sea el terreno por el que circulemos, que la fatiga física prácticamente no hará acto de aparición.

En este sentido también ayuda el hacer uso de una tecnología inédita en el segmento como es la suspensión de amortiguadores progresivos hidráulicos. Citroën siempre ha hecho gala de un avanzadísimo conocimiento en materia de suspensiones y ahora vuelve a sorprender con este sistema que ya estrenó en el C4 Cactus. Los amortiguadores hidráulicos, al ofrecer una amplísima compresión y extensión del muelle, permiten que la absorción de las irregularidades del terreno sea elevadísima. En la práctica, por muy bacheado o roto que esté el terreno, la sensación que uno tendrá será la de moverse en una auténtica alfombra voladora, sin bamboleos excesivos y manteniendo siempre un elevado nivel de estabilidad.

Por donde quieras

Parte de culpa la tienen también unos motores tan solventes como eficientes. Aunque la gama se compone de cuatro opciones, dos gasolina PureTech de 130 y 180 y otros dos diésel BlueHDi de idéntica potencia, dado el giro que está dando el sector, para esta prueba hemos optado por el gasolina más potentes. Somos conscientes de que quizá no sea la opción más escogida por la mayoría de los compradores, quienes quizá vean más que suficientes esos 130 CV de acceso, pero para quienes quieran gozar de un plus de poderío, este será sin duda su motor.

Este 1.6 PureTech destaca por su reducidísima sonoridad y su excelente respuesta desde bajas vueltas, más aún si tenemos en cuenta que el funcionamiento de la caja de cambios automática EAT8 de ocho relaciones es exquisito. Cómoda y suave en trayectos rectos así como rápida y precisa en zonas sinuosas como la carretera de montaña por la que discurrimos, destaca igualmente por contener el consumo al máximo, ya que durante la prueba el registro no superó en ningún momento los 8 l/100 km.

Potencial que será igual efectivo por carretera, como por fuera de ella. Porque el C5 Aircross oferta, desde el segundo nivel de equipamiento, el sistema de motricidad avanzada Grip Control. Con él y mediante una rueda circular situada en el túnel central, el conductor podrá elegir entre diferentes programas para aumentar la motricidad.

Un sistema muy útil para sortear terrenos abruptos como los del país magrebí, en donde de buenas a primeras el asfalto dejaba paso a las pistas de tierra y los arcenes se habían dejado devorar por los socavones formados por la erosión del viento. Todo ello sin olvidar que el montaje del Grip Control viene asociado de serie a un efectivo control de descenso de pendientes y a los siempre seguros neumáticos con especificación M+S (Mud and Snow).

Para más adelante, en concreto para 2020, la familia C5 Aircross crecerá con la llegada de una variante híbrida enchufable, con una potencia de 225 CV y con una batería de gran capacidad que le permita recorrer en modo 100% eléctrico durante aproximadamente unos 50 kilómetros.

Ascenso de nivel

Más allá del excelente confort de marcha que registra, este C5 Aircross también destaca por lo que se ve a simple vista. Con un diseño heredado en muchos elementos del visto en el C4 Cactus, como los ya característicos Airbumps, los dibujantes galos han sabido trazar un SUV diferente a lo que estamos acostumbrados.

Robusto y voluptuoso, los 4,50 metros de C5 Aircross pueden suscitan amor u odio, pero está claro que consigue lo que busca, que hablen de él. Personalmente, es un vehículo que nos atrae. Ya sea por el frontal con la característica firma lumínica doble o por lo bien integrados que están los comentados Airbump en su diseño.

De lado, visualmente hablando, también destaca gracias, sobre todo, a lo asimétrico que resulta. Capó alargado y voladizo trasero corto, dan una sensación visual distinta. Mientas que la zaga, con un diseño también voluminoso, destaca por los grupos ópticos traseros con efecto 3D. Todo ello edulcorado con unas opciones de personalización muy elevadas, gracias a los siete tonos de carrocería, los dos de techo y las múltiples opciones de molduras exteriores.

Espacio digital

De puertas para dentro, más diseño. La consola central mantiene ese halo de robustez del exterior combinándolo con la sencillez de sus trazos y con la calidad de los materiales. La consola central está presidida por una pantalla táctil capacitiva de 8,0 pulgadas con la que el C5 Aircross prácticamente dice adiós a los comandos analógicos, pues la tira de botones situada justo bajo la misma (al estilo de los Peugeot 3008 y 5008) también es táctil. Monitor que no solo aglutina toda la información del vehículo, sino que se combina con un cuadro de instrumentos también digital de 12,3 pulgadas totalmente configurable.

Pero más allá de este ambiente digital, en donde todo está bien colocado y a mano para evitar las distracciones, la sensación que uno tiene al entrar en el C5 Aircross es la de amplitud. Porque además del confort, un aspecto que los diseñadores galos querían destacar en este SUV era la de que sus ocupantes tuvieran espacio para todo. Desde ellos mismos hasta su equipaje. De esta forma, el C5 Aircross no solo ofrece un maletero de 580 litros, sino que este se puede ampliar hasta los 720 litros con un par de gestos e, incluso, hasta los 1.630 litros.

La variación de este volumen depende, primero, del desplazamiento longitudinal que ofrecen los asientos posteriores; y segundo, de si abatimos o no los respaldos traseros. Configurado para cinco (no hay previsión de una versión de siete plazas) lo más destacado es la posibilidad de montar una segunda fila con tres butacas individuales. Asientos que, como decimos, cuentan además con la posibilidad de desplazarse horizontalmente hasta en 150 mm o reclinar los respaldos en cinco posiciones (de 19 a 26,5 grados).

No le falta de nada

Con una dotación de serie de lo más completa: de serie trae pantalla con navegador, instrumentación digital, carga inalámbrica del móvil, reconocimiento de voz, tapicería de tela y cuero, climatizador bizona, control de descenso de pendientes, portón trasero eléctrico... su precio parte de los 30.700 € incluyendo los descuentos promocionales. Tarifa que, eso sí, ascenderá a poco que empecemos a añadir extras como la tapicería de cuero, la pintura de carrocería blanca nacarada, las llantas de 19 pulgadas en negro, el techo practicable o la ConnectedCAM que estrenó en su momento el C3.

Ficha Técnica Citroën C5 Aircross PureTech 180 S&S EAT8 Feel

Motor: Gasolina, cuatro cilindros en línea, turbo

Cilindrada: 1.598 cm3

Potencia: 180 CV a 5.500 rpm

Par: 250 Nm a 1.650 rpm

Velocidad Máxima: 219 km/h

0-100 km/h: 8,2 seg.

Consumo mixto (WLTP): 6,2 l/100 km

Consumo mixto (prueba): 7,8 l/100 km

Emisiones CO2 (WLTP): 162 gr/km

Dimensiones: 4.500 / 1.840 / 1.654 milímetros

Maletero: 580-720-1.630 litros

Peso: 1.505 kg.

Cambio: Automática, convertidor de par, de ocho velocidades

Depósito: 53 litros

Precio: 30.700 euros

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