Estiliza su figura

El Q más grande de la gama Audi se renueva para mantener su frescura, al menos, otros cuatro años más. Un diseño exterior estilizado, un habitáculo tecnológico y una gama de motores con etiqueta ECO son algunas de sus características principales. Pero este renovado Q7 esconde muchos más secretos.

La llegada del Q8 provocó que el Q7 perdiera su condición de buque insignia dentro de la gama Q de Audi, circunstancia que lejos de ser un inconveniente, le ha permitido actualizarse de manera más libre que el resto de modelos. Tal es así, que en este restyling de media vida comercial que acaba de presentar la firma de los cuatro aros, se percibe un diseño que recuerda al de aquel primer modelo de principios de siglo.

Un patrón estético que, eso sí, adquiere muchos de los rasgos del Q8, tal y como se comprueba en una parrilla singleframe octogonal con lamas verticales y que está secundada por unos faros más estilizados y amplios, con una nueva firma lumínica LED y con la opción de incorporar la tecnología HD Matrix LED (de serie todos son Full LED). Por último, las dos entradas de aire laterales permiten que el conjunto visual parezca más ancho que antes.

Algo similar ocurre con la zaga. El nuevo diseño de los grupos ópticos y su unión mediante una tira cromada que cruza el portón (al estilo del A6), aumentan la sensación anchura. Además del difusor combinado con las protecciones de los bajos, el elemento horizontal incorpora los escapes con su final en forma de U, y complementa la poderosa apariencia del nuevo Q7.

Detalles que se completan con una vista lateral más estilizada y elegante que la del actual modelo. Destacan los pasos de rueda pintados en negro o en el mismo color de la carrocería (en función de la versión), con una anchura mayor para dar así cabida a unas descomunales llantas de aleación hasta de 22 pulgadas. Por último y tal como ha ocurrido en los últimos productos de la firma, el Q7 estrena un paquete de estilo negro que añade detalles en este color a parrilla Singleframe, paragolpes e inserciones en las puertas. Del mismo modo, está disponible opcionalmente la terminación en carbono para los retrovisores exteriores y estribos.

Ambiente digital

Por dentro, la revolución del Q7 es significativamente mayor… si lo comparamos con su predecesor. Porque el SUV alemán hereda el mismo salpicadero visto en el Q8, A8, A7 Sportback y A6, con un diseño muy horizontal el cual está presidido por dos pantallas táctiles con función capacitiva. Una superior de 10,1 pulgadas desde la que se manejan todas las funciones del vehículo y otra inferior de 8,8 destinada a la climatización.

El complemento perfecto son tanto el Audi virtual cockpit de 12,3 pulgadas como el Head-up display (opcional). Molduras, tapizados y un completo paquete de iluminación LED se encargan de poner la guinda a un habitáculo que sigue destacando igualmente por su amplitud gracias a sus 2,99 metros de batalla (la longitud exterior aumenta en 11 mm a causa de los paragolpes), a las tres filas de asientos y a los 865 litros de maletero (con cinco asientos).

Con etiqueta ECO

La gama mecánica del Q7 presenta pocos cambios respecto al actual y gracias a la tecnología Mild-Hybrid de 48 V todas sus versiones estarán dotadas de la etiqueta ECO de la DGT. Desde su llegada al mercado, prevista para el tercer trimestre del año, se podrá elegir con el gasolina 55 TFSI, un V6 de 3.0 litros turbo con 340 CV y 500 Nm de par que acelera de 0 a 100 km/h en 6 segundos y alcanza una velocidad máxima de 250 km/h.

La gama diésel, por su parte, estará formada por los Q7 45 TDI y 50 TDI, también V6 de 3.0 litros, con 231 y 286 CV, respectivamente, a los que se suma un par de 500 y 600 Nm. Por encima, aunque llegará un pelín más tarde, se seguirá posicionando el descomunal SQ7 TDI, con su V8 biturbo de 4.0 litros que genera 435 CV y 900 Nm de par disponibles desde las 1.250 rpm. Un bloque que acaba de implantarse en el SQ8 y que le permite acelerar de 0 a 100m km/h en solo 4,8 segundos. Versión, esta última que además ofrecerá un diseño y una puesta a punto del chasis específicos con, entre otros, discos de freno de 400 mm en el eje delantero y, en opción, carbocerámicos.

Más ágil

Ya que mencionamos su dinámica de conducción, decir que este Q7 mantendrá su excelente comportamiento incluso pese a estar hablando de una mole de más de 5 metros y más de 2 toneladas de peso. Entre sus bondades dinámicas están un eje trasero direccional, barras estabilizadoras activas que limitan el balanceo, una dirección progresiva variable o tres tipos de suspensión, con la neumática adaptativa como tope de gama.

Un sistema que además de incluir una función autonivelante permite variar la altura libre al suelo dependiendo de la situación de uso y de las preferencias del conductor hasta en 90 mm, siendo especialmente útil para sacarlo por campo. Sí, porque el Q7 también mantiene el programa Lift separándole del suelo hasta en 60 mm.

Por último, pero no por ello menos importante, este actualizado Q7 también ha mejorado sustancialmente en lo que a conectividad se refiere, tanto con el conductor como con el entorno, mientras que en términos de seguridad, su amplio listado de asistentes nos hace hablar de un coche prácticamente blindado.

¿Preparado para lo siguiente?

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