Cargar la batería del coche

La batería de un vehículo acumula y proporciona la corriente eléctrica necesaria para que este funcione con normalidad. Está compuesta por un acumulador que, por lo general, cuenta con nueve placas: cuatro positivas y cinco negativas, unidas de forma alterna por medio de un puente.

Está compuesta por un acumulador que, por lo general, cuenta con nueve placas: cuatro positivas y cinco negativas, unidas de forma alterna por medio de un puente. Cada una de las partes de una batería se encuentra en un compartimento con una mezcla electrolítica formada por agua destilada y ácido sulfúrico, por lo que, al combinar esta solución con las diferentes placas de plomo, se genera una reacción química que produce corriente eléctrica. Dada la necesidad de disminuir la masa y las dimensiones de las baterías, la tecnología de las baterías ha experimentado muchos avances durante los últimos años.

Principales funciones de la batería

La principal actividad de la batería consiste en suministrar la energía eléctrica necesaria para activar la puesta en marcha del motor de arranque de un automóvil. Una vez que arranca el vehículo, es el alternador el que se encarga de proporcionar la corriente a todos los sistemas eléctricos que lo requieran. La batería también sirve de apoyo al alternador cuando este no puede proporcionar toda la corriente que necesitan otros componentes eléctricos del vehículo, como los diferentes accesorios de seguridad y confort. Por tanto, se puede decir que la batería, aparte de ocuparse del sistema de arranque del motor, alimenta a los equipos eléctricos cuando el vehículo se encuentra parado, como es el caso de la radio, el cierre centralizado, las luces o el GPS. A pesar de que estos elementos consumen escasa energía, pueden llegar a descargar la batería si se someten a un uso prolongado con el coche parado.

Asimismo, se pueden dar otras situaciones en las que la batería sirve de apoyo al alternador, sobre todo, cuando un automóvil necesita una gran demanda de energía, como en momentos en los que el vehículo está demasiado tiempo en ralentí. Por ejemplo, si un vehículo se encuentra en un atasco, bajo la lluvia y de noche, la batería cubrirá la energía eléctrica que necesitan las luces, los limpiaparabrisas y la calefacción, puesto que el motor en ralentí no suministra al alternador toda la potencia que necesita.

Cómo cargar la batería del coche

Por diferentes motivos, puede suceder que la batería de un vehículo se descargue y que, al intentar arrancarlo, resulte imposible. En tal caso, es preciso cargar la batería del coche para lograr ponerlo en marcha. Para ello, lo más habitual es conectar unos cables de arranque a otro coche donante. Colocar las pinzas es una operación rápida y sencilla, pero si no se realiza de modo adecuado, se puede dañar el alternador y el conjunto del sistema eléctrico.

A la hora de cargar la batería del coche sin desconectar, en primer lugar, es preciso conectar la pinza del cable rojo con el borne positivo de la batería descargada. Después, se debe conectar el otro extremo del cable rojo en el borne positivo de la batería del coche donante. Dicho procedimiento ha de hacerse de la misma manera con el cable negro. Tras conectar ambos cables, se debe arrancar en primer lugar el vehículo donante, para dejarlo en marcha un par de minutos antes de arrancar el vehículo con la batería descargada.

A continuación, se procederá a arrancarlo y retirar las pinzas, desconectando primero el polo negativo de la batería del coche donante y luego el de la batería descargada. El cable rojo o positivo ha de retirarse de la misma manera. Es recomendable circular con el vehículo al menos veinte minutos, para que la batería vuelva recargarse lo suficiente. También es posible cargar la batería del coche por medio de un cargador de baterías, pero conviene recordar que, en este caso, hay que desconectar la batería del vehículo para efectuar la carga.

Mantenimiento de la batería

El invierno es el periodo más nocivo para las baterías. Si el termómetro alcanza temperaturas por debajo de cero grados, una batería ve disminuidas sus prestaciones. Por ejemplo, si el agua que contiene se congela, la eficiencia energética se reduce en torno a la mitad. Es por ello que, en zonas donde los inviernos son muy fríos, lo más recomendable es aparcar el vehículo en un recinto cerrado. No obstante, como no todos los conductores pueden disponer de un garaje, se deberá identificar los componentes del vehículo que más energía consumen, con la idea de minimizar su uso, sobre todo, con el motor recién arrancado: los asientos calefactados, la radio, la luneta térmica...

Por otra parte, si no se va a utilizar un vehículo durante un periodo largo de tiempo, una de las pautas aconsejables para un buen mantenimiento de la batería es, simplemente, desconectarla. De tal modo, no se descargará en ningún caso y estará en perfecto estado cuando se vuelva a utilizar el coche. Además, es conveniente mantener los bornes limpios, libres de óxido. Para ello, se puede usar vaselina, o bien, pulverizarlos con un aerosol indicado para tal finalidad.

Cuándo se debe sustituir la batería de un vehículo

Cuando todos los intentos por mantener una batería con vida fracasan, es el momento de proceder a reemplazarla por una nueva. En el caso de que no se cuente con un amperímetro que mida la carga de la batería disponible, pero se ha efectuado el proceso de carga señalado anteriormente y al día siguiente el vehículo de nuevo no arranca, este será un claro indicio de que la vida útil de la batería ha finalizado. En cualquier tienda o taller especializado podrán asesorar al consumidor sobre la mejor relación entre calidad y precio, y lo ayudarán a elegir aquella que cumpla con las especificaciones del vehículo en cuestión.

Una vez en posesión de la nueva batería, se necesitará una llave (por lo general, inglesa) para extraer la antigua. Primero es preciso retirar el terminal negativo; nunca al contrario, puesto que, si hay presencia de vapor de electrolito y salta una chispa, puede provocar una combustión. Tras retirar el cable del otro borne, se debe aflojar el tornillo que sujeta la batería a la carrocería que, normalmente, va fijado a una chapa que actúa como tope. Finalmente, hay que trasladar la batería antigua a un punto limpio o a un centro de reciclaje cercano.

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