Ferrari 288 GTO: El superdeportivo que nació para el Grupo B y se convirtió en leyenda de la calle
En la historia de Maranello existen modelos rápidos, modelos bellos y modelos míticos. Y luego está el Ferrari 288 GTO. Nacido en 1984, no solo tuvo el atrevimiento de recuperar las sagradas siglas "GTO" (Gran Turismo Omologato) que el 250 GTO había hecho inmortales en los años 60, sino que sentó las bases genéticas de todos los hypercars modernos de la marca, desde el F40 hasta el F80.
Es un coche hecho para la competición en la locura de los años 80, diseñado para unas normativas que desaparecieron. Esta es la historia del primer Ferrari de calle en romper la barrera de los 300 km/h y a mi juicio uno de los más bonitos de la historia del automóvil, con permiso claro de los diseños de los 50 y 60.
El Grupo B que nunca fué
A principios de los años 80, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) creó el legendario Grupo B. Aunque hoy lo recordamos por los monstruosos rallies de tierra, la normativa también contemplaba una categoría de asfalto y circuito. Enzo Ferrari, siempre hambriento de victorias, vio la oportunidad perfecta para devolver a la marca a lo más alto de la competición de GT. El Ferrari 288 GTO fue presentado en el Salón de Ginebra de 1984. Sin embargo, poco después la FIA canceló el Grupo B tras una serie de accidentes mortales en el Campeonato del Mundo de Rallies (como el de Henri Toivonen en 1986).
Con la prohibición, el 288 GTO ya dejó de tener sentido, no tenía dónde correr, pero Ferrari ya había desatado a la bestia. El resultado fue un coche de calle tan radical y rápido que los pocos clientes que pudieron adquirirlo enloquecieron con él. Cuando se canceló el Grupo B, Ferrari creó una versión aún más extrema del 288 GTO para circuito, llamada GTO Evoluzione. Se hicieron solo 5 unidades. De las lecciones aerodinámicas y mecánicas aprendidas en ese Evoluzione, nació directamente el mítico Ferrari F40.
La regla del Grupo B decía que para que un coche de carreras fuera homologado, la marca debía fabricar y vender al público un mínimo de 200 unidades de calle. Bajo esta premisa nació el proyecto del 288 GTO. Ferrari tomó como base estética al exitoso 308 GTB diseñado por Pininfarina, pero debajo de la carrocería todo era distinto. Se alargó la batalla, se ensancharon las vías y se cambió la orientación del motor: en el 308 GTB original, el V8 iba colocado en posición transversal. En el 288 GTO, para poder alojar los dos enormes turbocompresores y los intercoolers, los ingenieros tuvieron que montar el motor de forma longitudinal. Esto obligó a colocar la caja de cambios en la parte más atrasada, siendo visible desde atrás por debajo del paragolpes.
Para mantener el peso a raya, la carrocería del 288 GTO utilizó de forma extensiva Kevlar, fibra de vidrio y resinas Nomex. Fue uno de los primeros coches de calle en usar materiales de la industria aeroespacial y de la Fórmula 1.
Como dato curioso, el número 288 no fue puesto al azar. Hace referencia exacta a la arquitectura de su motor: 2.8 litros de cilindrada y 8 cilindros. Enzo Ferrari regaló una de las últimas unidades del 288 GTO a Niki Lauda como muestra de agradecimiento por los campeonatos del mundo de Fórmula 1 conseguidos años atrás.
Unidades fabricadas y color único
Dado que la homologación exigía 200 unidades, Ferrari inicialmente planeó fabricar esa cifra exacta. Sin embargo, la demanda fue tan abrumadora en el momento de su presentación en el Salón de Ginebra de 1984 que se acabaron fabricando 272 unidades en total. Estuvo en producción desde 1984 a 1987.
Si ves un 288 GTO amarillo, negro o azul, debes saber que ha sido repintado o vinilado a posteriori. 270 unidades oficiales salieron de la fábrica de Maranello pintadas estrictamente en color Rosso Corsa. Si bien hubo dos en color blanco debido a encargos personales de coleccionistas posteriores a su salida de fábrica.
En el interior el cliente solo podía elegir si quería los asientos forrados íntegramente en cuero negro o si prefería la inserción central en tela de color naranja (conocida como tapicería Daytona). También se ofrecían como opciones el aire acondicionado, los elevalunas eléctricos y la radio; ya no era un coche de carreras.
El precio del Ferrari 288 GTO
En el momento de su lanzamiento en 1984, el Ferrari 288 GTO tenía un precio aproximado de 100 millones de liras italianas, lo que equivalía a unos 85.000 dólares de la época (74.600 euros al cambio actual). Parecía una cifra astronómica para un coche derivado de un 308, pero la especulación comenzó incluso antes de que los coches salieran de la fábrica; muchos clientes revendían sus contratos de reserva por el doble de dinero.
Hoy en día, el 288 GTO es uno de los Ferrari modernos más codiciados (incluso más raro que el F40, del que se hicieron más de 1.300 unidades). En las grandes subastas actuales de casas como RM Sotheby's o Gooding & Company, la cotización de un 288 GTO oscila entre los 3,5 y los 4,5 millones de euros, superando los 5 millones si la unidad tiene un historial impecable o kilometraje ridículamente bajo.
Los grandes rivales de la época
Aunque reinaba en solitario en muchos aspectos, el 288 GTO tuvo que medirse de tú a tú con los grandes pósters de nuestras habitaciones de los años 80. El Porsche 959 fue su archienemigo natural. También fue concebido para el Grupo B. Mientras el Ferrari era fuerza bruta, tracción trasera y ligereza (apenas 1.160 kg), el Porsche era un laboratorio rodante con tracción total, suspensión adaptativa y muchísima tecnología. Desde Italia la alternativa era el Lamborghini Countach LP5000S / Quattrovalvole. No competía en tecnología turbo, sino que apostaba por su gigantesco motor V12 atmosférico y una estética alienígena y escandalosamente bonita. Los ingleses aportaron el Aston Martin V8 Vantage Zagato, un coche con una producción muy limitada, capaz de alcanzar los 300 km/h gracias a su potente V8 y su aerodinámica; otra pieza de colección.
Ficha Técnica del Ferrari 288 GTO
| Especificación | Detalle |
|---|---|
| Motor | V8 a 90º (F114B), central-longitudinal trasero |
| Cilindrada | 2.855 cc |
| Alimentación | Inyección electrónica Weber-Marelli, dos turbos IHI e intercoolers Behr |
| Potencia máxima | 400 CV a 7.000 rpm |
| Par máximo | 496 Nm a 3.800 rpm |
| Transmisión | Manual de 5 velocidades, tracción trasera |
| Chasis | Estructura tubular de acero con paneles de Kevlar, Nomex y fibra de vidrio |
| Suspensión | Independiente en las cuatro ruedas, triángulos superpuestos |
| Frenos | Discos ventilados en las cuatro ruedas |
| Neumáticos | Delanteros: 225/50 VR 16 / Traseros: 255/50 VR 16 |
| Dimensiones (L x An x Al) | 4.290 mm x 1.910 mm x 1.120 mm |
| Distancia entre ejes | 2.450 mm |
| Peso en vacío | 1.160 kg |
| Aceleración 0 - 100 km/h | 4,9 segundos |
| Velocidad máxima | 305 km/h |
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