Prueba: Citroën C3 BlueHDi 100 Shine – Singular distinción

Nosotros lo hemos probado con el motor diésel más potente, el BlueHDi de 100 CV, así como con el acabado más alto de la gama, Shine, al que se pueden sumar algunas soluciones muy llamativos. ¿Quieres saber cuáles son? Sigue leyendo. Distinguido. Ese es el calificativo que mejor definiría al protagonista de esta prueba. El C3 recoge el testigo marcado por el C4 Cactus y presenta una imagen diferente, tanto a efectos del modelo como del segmento en el que se posiciona. Y es que si echas un ojo a los utilitarios que dominan las ventas, verás que pocos ofrecen un diseño tan atrevido y cautivador como el del C3 que, como decimos, hereda buena parte del patrón impuesto por el primer C4 Cactus (Citroën acaba de presentar su segunda generación hace escasas semanas).
‘Acactusado’
Un síndrome del hermano mayor que se refleja tanto por fuera como por dentro. En el exterior, el elemento más llamativo son los Airbumps (que únicamente se ofrecen en el acabado más alto, el Shine). De menor tamaño y en una posición más baja que en el Cactus, también se colocan en las puertas para evitar golpes innecesarios. Igualmente, el utilitario cuenta con protecciones de plástico negro en la parte baja de la carrocería que desembocan en unos paragolpes más robustos. El resto de similitudes se centran en las tres líneas de faros delanteros, una superior con las diurnas, otra intermedia con las principales y una inferior con las antiniebla; mientras que en la zaga, el efecto 3D enfatiza su distinción.
Por último, el C3 no puede ofrecer barras en el techo, pero éste si puede ir pintado en un color diferente al de la carrocería (negro, rojo o blanco), aumentando el grado de personalización del modelo y consiguiendo que sea difícil ver dos C3 iguales. Con todo, las dimensiones del modelo, obviamente, se han visto algo alteradas, pues el nuevo C3 tiene una longitud de 3,99 metros, una anchura de 1,75 y una altura de 1,45, es decir, que es 5 cm más largo, 5,3 más ancho y 5 más bajo que el modelo al que sustituye.
Ladillo
Una ganancia que se deja notar, inmediatamente en el habitáculo. No es que estemos ante una limusina, pues un adulto de 1,85 metros ya viajará con problemas, pero sí se nota cierta mejoría frente a su predecesor… Pero frente a otros modelos de la competencia como el KIA Rio o el SEAT Ibiza, el C3 se queda algo descolgado por disponer de 72 centímetros de hueco para las piernas y 89 para la cabeza. Si bien está homologado para cinco ocupantes, como ocurre con la mayoría de sus competidores lo ideal es que viajen cuatro adultos.
El maletero, por su parte, se mueve en la media del segmento. Con 300 litros hábiles el hueco es más que suficiente para meter varias maletas, aunque si la segunda fila no estuviera colocada tan atrás seguramente habríamos ganado algo. No obstante, encontramos una boca de carga algo estrecha y situada a bastante distancia del suelo (78 cm), dificultando así la carga de objetos. En opción, por 100 euros, se puede equipar una rueda de repuesto que no resta volumen y en caso de que necesitemos más espacio, podremos abatir la segunda fila (en proporción 60/40) para llegar a los 922 litros que homologa pero sin piso plano.
Al acomodarnos en la zona delantera, porque aquí los asientos son mucho más confortables que los traseros, veremos más influencia del Cactus, sobre todo en lo relativo a las molduras frontales o tiradores de las puertas (en forma de asa de maleta). No contamos con una guantera tipo maletín ni con el cuentarrevoluciones digital y minimalista, pero sí tenemos a nuestra disposición una pantalla táctil de 7 pulgadas que ha permitido eliminar de golpe y plumazo los botones de su predecesor. El volante es más grueso y de mayor calidad, mientras que el cuadro de instrumentos opta por una pantalla digital central con más información, secundada por dos relojes analógicos. En comparación con la anterior generación, nos ha parecido que abusa bastante más de los plásticos duros, pero el ajuste de los mismos está bien logrado, sobre todo en la zona frontal del salpicadero, donde el conductor podrá elegir entre tres molduras diferentes.
Como decíamos, los asientos recogen a la perfección cualquier tipo de cuerpo, aunque bien es cierto que el mullido podría ser más abundante porque nos da la sensación de ir sentados sobre la estructura. Cuentan con una amplia regulación lo que redunda en una buena visibilidad fronto-lateral. Al mirar atrás, en cambio, encontramos más limitaciones. La guinda al pastel la ponen un sinfín de huecos portaobjetos repartidos por todo el habitáculo.
Auténtico mechero
Para esta prueba optamos por el motor diésel más potente: el BlueHDi de 100 CV asociado a la caja de cambios manual de cinco relaciones. Somos conscientes de que este combustible cada vez tiene menos aceptación por parte de los conductores del segmento B, pero si hay algo que históricamente ha sabido hacer Citroën son motores, y los de gasóleo no son una excepción.
Los 100 CV vienen acompañados de un par máximo de 254 Nm, que aparecen a las 1.750 rpm y brindan un empuje progresivo a su conductor. No esperes un derroche de velocidad (el 0 a 100 km/h lo realiza en 10,6 segundos) pero sí un consumo digno de cualquier Clipper. Porque durante la semana de prueba, rodando por diferentes escenarios, el gasto medio jamás subió de 5 litros. Un dato para quedarse ‘ojiplático’ ya que en muchas ocasiones el ritmo no era precisamente bajo.
La ciudad será su hábitat natural. La excesiva asistencia de la dirección, unida a un radio de giro excelente nos permitirá colocar los 3,99 metros de carrocería en cualquier calle. La caja de cambios tiene un tacto agradable y rápido. Gracias a este enérgico motor, la escapadas fuera urbe serán casi obligadas. Por carretera, a ritmo normal, el motor no es excesivamente ruidoso (sí se deja notar más al arrancar), mientras que la suspensión absorbe perfectamente las irregularidades del terreno.
En vías secundarias echaremos en falta algo más de dinamismo, sobre todo si lo comparamos con el Ibiza, el Fiesta o incluso el Rio. El tarado blando de sus amortiguadores provoca que la carrocería balancee en exceso y la comentada dirección no transmite toda la información que nos gustaría.
Captura cada instante
Más allá del amplio listado de elementos que ofrece el acabado Shine: llantas de 16 pulgadas, carrocería bi-color, sensores de aparcamiento traseros con cámara trasera, pantalla táctil de 7 pulgadas, climatizador automático, Bluetooth… y que asociado a este motor provoca que parta de los 19.750 euros sin descuentos, el C3 cuenta con un elemento novedoso en el sector y, sobre todo, muy ‘cachondo’ (si me permitís esta expresión tan coloquial). Por 300 € podrás montar la denominada Connected Cam.
Es exclusiva de este acabado y, en esencia, se trata de una cámara integrada en el retrovisor interior que permite fotografiar o grabar vídeos de los lugares o instantes que pasemos con el C3. Ofrece un objetivo gran angular de 120º y una tarjeta de memoria de 16 Gb. Es necesario sincronizarlo con el teléfono móvil a través del WiFi de la cámara y tendremos que bajarnos una aplicación gratuita para poder ver y compartir en las redes sociales todas las instantáneas o tomas realizadas. Además, en caso de accidente, grabará automáticamente los 30 segundos anteriores y los 60 posteriores para así tener un documento gráfico en caso de juicio.
Para completar el listado y, de paso, justificar los 3.310 euros de opciones que incluía nuestra unidad, están el control de ángulo muerto, el acceso y arranque sin llave o el asistente de frenada de emergencia en ciudad. Elementos que, además, dan valor añadido a un producto que, ya solo por el diseño se había ganado nuestro beneplácito.
- Ficha Técnica Citroën C3 BlueHDi 100 Shine
Motor: Diesel, cuatro cilindros en línea
Cilindrada: 1.560 cm3
Potencia: 100 CV a 3.750 rpm
Par: 254 Nm a 1.750 rpm
Velocidad Máxima: 185 km/h
0-100 km/h: 10,6 seg.
Consumo (urbano/extraurb./mixto): 4,4 / 3,2 / 3,7 l/100 km
Emisiones CO2: 95 gr/km
Dimensiones: 3.996 / 1.749/ 1.474 milímetros
Maletero: 300-922 litros
Peso: 1.165 kg.
Cambio: Manual, de cinco velocidades
Depósito: 42 litros
Precio: 19.750 euros
Precio ud. probada: 23.060 euros
Ofertas destacadas

BMW X6xDrive 30d+M-SportPaket+Laser+360
€ 52.8501- 09/2022
- 134.000 km
- Diésel
- - (l/100 km)

SEAT Arona1.0 TSI FR XM 85 kW (115 CV)
€ 12.2631- 02/2025
- 21.146 km
- Gasolina
- - (l/100 km)
Nuevo
Audi A6Avant 3.0 TDI 245 CV quattro S tronic 7 vel.
€ 9.100- 10/2011
- 246.460 km
- Diésel
- - (l/100 km)

Volkswagen Golf1.9 TDI 4Motion Sportline
€ 2.900- 01/2005
- 378.000 km
- Diésel
- - (l/100 km)
Nuevo
Audi A3Sportback 30 TFSI S tronic
€ 17.9901- 07/2022
- 79.206 km
- Gasolina
- 4,3 l/100 km (mixto)

Peugeot 2008Allure BlueHDI 81kW (110CV)
€ 8.990- 12/2021
- 145.532 km
- Diésel
- - (l/100 km)

Audi A3SPORTBACK 2.0 FSI AMBITION 5P
€ 3.100- 12/2004
- 203.000 km
- Gasolina
- - (l/100 km)

Skoda Fabia1.0 TSI Style 70kW
€ 7.1721- 06/2022
- 162.559 km
- Gasolina
- 0,0 l/100 km (mixto)

BMW X3xDrive 20dA
€ 22.900- 04/2019
- 119.363 km
- Diésel
- 5,1 l/100 km (mixto)
Nuevo
Volkswagen T-Cross1.5 TSI Sport DSG7 110kW
€ 18.8101- 12/2021
- 28.182 km
- Gasolina
- 0,0 l/100 km (mixto)

Audi Q4 e-tronSportback 40 Advanced 82KWh
€ 27.9001- 09/2023
- 26.136 km
- Eléctrico
- - (kWh/100 km)
Nuevo
Audi A42.0TDI 110kW
€ 13.990- 11/2017
- 121.000 km
- Diésel
- 3,8 l/100 km (mixto)

Jaguar E-Pace2.0D I4 R-Dynamic Base 163
€ 16.9001- 11/2021
- 56.684 km
- Diésel
- 0,0 l/100 km (mixto)

Audi Q3Advanced 35 TFSI 110kW (150CV) S tronic
€ 19.990- 05/2020
- 80.650 km
- Electro/Gasolina
- - (l/100 km)

Peugeot 20081.6 BlueHDI Style 100
€ 10.490- 04/2018
- 34.000 km
- Diésel
- 3,7 l/100 km (mixto)

Audi A5Sportback 2.0 TFSI S tronic 140kW
€ 21.990- 08/2018
- 102.000 km
- Gasolina
- 5,4 l/100 km (mixto)

Land Rover Range Rover Velar2.0D HSE 4WD Aut. 180
€ 19.000- 12/2017
- 137.500 km
- Diésel
- 5,4 l/100 km (mixto)
Nuevo
Mercedes-Benz GLC 250250d 4Matic Aut.
€ 20.999- 08/2016
- 199.500 km
- Diésel
- 5,0 l/100 km (mixto)

Lexus UX 250hBusiness City 2WD
€ 20.890- 07/2023
- 62.800 km
- Electro/Gasolina
- 0,0 l/100 km (mixto)
Nuevo
Todos los artículos
Ver todo
VÍDEO| Renault Arkana vs. Citroën C4 X
Ponemos frente a frente al Renault Arkana y el Citroën C4 X, dos modelos que destacan por la pronunciada caída del techo hacia la zaga. ¿Cuál es mejor opción? ¡No te pierdas el vídeo!

Primera prueba del Citroën C4 X: pocos le igualan
Citroën presenta la segunda carrocería de la gama C4 que sigue la estela impuesta por el C5 X. Combina tres conceptos en uno y mantiene su apuesta por la electrificación. Nosotros ya la hemos conducido.

VÍDEO| Prueba del Citroën C5 X Hybrid: regreso a lo grande
No era de recibo que una marca tan volcada con las berlinas como es Citroën hubiera abandonado dicho segmento. Ahora vuelve con el C5 X que combina conceptos, que suma la tecnología híbrida enchufable pero que mantiene una de sus máximas históricas: el confort.