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Prueba del BMW 330e 2020 híbrido enchufable: eficiente y poderoso

Nos sentamos al volante del nuevo BMW 330e híbrido enchufable para desgranar cuáles son sus principales bazas... ¿Uno de los mejores coches "para todo"?

El BMW Serie 3 añadió en su gama la versión híbrida enchufable con el restyling de la anterior generación, allá por 2016. Ahora, con la nueva y séptima generación, el BMW 330e 2020 gana en diseño, deportividad, tecnología y potencia con el objetivo de ser el favorito del segmento por delante de los Mercedes Clase C 300 e, Volvo S60 T6 Twin Engine o Volkswagen Passat GTE.

Aunque su etiqueta Cero Emisiones y la posibilidad de circular en modo 100% eléctrico puedan ser cosas que nos lleven a engaños, lo cierto es que este Serie 3 electrificado guarda bajo su piel un carácter bastante dinámico que logra arrancarnos una sonrisa imborrable cuando lo sacamos a relucir. Además, por supuesto, se presenta como un magnífico coche a la hora de afrontar un viaje largo por autovía e incluso al entrar con él en núcleos urbanos. Entremos en detalles...

Prueba del BMW 330e 2020

Sus dimensiones superan por poco los 4,7 metros de largo, los 1,82 metros de ancho y los 1,44 metros de alto. La batalla alcanza los 2,85 metros y garantiza, como veremos después, una habitabilidad generosa a sus ocupantes.

El diseño adopta las líneas de la nueva generación del Serie 3, algo que se traduce en unos riñones (activos, por cierto) bastante más grandes que los de su predecesor, unos paragolpes algo más deportivos y unas ópticas full led más rasgadas y atractivas. También hay nuevos diseños de llantas. En el caso de nuestra unidad, destacan unas opcionales de 18 pulgadas con menos perfil que las que trae de serie (225/50 R17.) Como particularidad de la versión PHEV nos encontramos con la boca de carga junto a la aleta delantera izquierda (tipo Mennekes.)

Prueba del BMW 330e 2020

En lo que respecta a los acabados, en general este 330e brinda una calidad muy buena. Sin embargo, los ajustes de la parte frontal del capó no nos parecen correctos para un modelo premium como este (podéis ver el detalle en la galería de fotos.)

BMW 330e 2020 híbrido enchufable: tecnología por doquier

El interior ha cambiado más que la carrocería. Sobre todo es notorio a primera vista el salto tecnológico que ha dado con la incorporación de la instrumentación digital con pantalla de 12,3 pulgadas y con las funciones del nuevo sistema de infoentretenimiento, cuya pantalla de 10,25 pulgadas ahora se encuentra mejor integrada en el salpicadero. Tanto la resolución como el funcionamiento son buenísimos en ambas, aunque el cuadro de instrumentos ofrece un menor grado de personalización que los Digital Cockpit de Volkswagen o Audi.

Prueba del BMW 330e 2020

El tacto y la calidad de los materiales sí va acorde a una marca como BMW. En este sentido no cabe queja alguna. El espacio, tanto en las plazas delanteras como en las traseras, también es muy bueno. Hay que tener en cuenta que la distancia entre ejes ha crecido unos 4 cm y esto se nota en la longitud de la banqueta y en el espacio que queda para las rodillas.

Los 375 litros que cubica el maletero son suficientes para meter hasta cuatro maletas de cabina. Eso sí, tenemos que dejar siempre un buen hueco para guardar el cable de carga si queremos transportarlo de un lado a otro. Lo único que penaliza al maletero es que la boca de carga se queda algo justa. Lógicamente, los modelos de cinco puertas ofrecen mucho más confort en este sentido.

BMW 330e 2020: un cohete de casi 300 CV

Sin duda, lo más especial de este Serie 3 es su mecánica. Se compone de un motor 2.0 turboalimentado de gasolina con 184 CV y 290 Nm de par y un motor eléctrico adicional de 113 CV. En conjunto, declara una potencia de 292 CV (40 CV más que el anterior 330e) y un par máximo de 420 Nm que van directamente al eje trasero. Al bloque se acopla una caja de cambios automática Steptronic de ocho relaciones que realiza unas transiciones muy suaves y rápidas, sobre todo al accionar el modo de conducción más deportivo.

Prueba del BMW 330e 2020

A estos dos componentes hay que sumar una batería de iones de litio con una capacidad útil de unos 11 kWh, que es la que otorga al 330e la condición de híbrido enchufable. Permite recorrer cerca de 40 km reales sin emisiones y se puede recargar en una Wallbox doméstica de 3,7 kW en apenas dos horas y media.

En términos de prestaciones, el conjunto es un absoluto portento. Su poderío sobresale en todas las circunstancias y, lógicamente, al conductor solo le va a dar alegrías. Las aceleraciones, las recuperaciones o los adelantamientos son pan comido. Podremos cargar hasta arriba el coche que nunca tendremos una mínima sensación de falta de fuerza. Todo eso va acompañado de unos consumos que, en conducción normal, son bastante aceptables. En modo híbrido, la media ronda los 6 l/100 km. No obstante, si nos decantamos por disfrutar en un puerto de montaña, será fácil que esa cifra se multiplique por dos. El ciclo WLTP homologa un consumo en uso combinado de 1,4 litros, algo que únicamente se podrá lograr durante un trayecto corto en el que prioricemos la marcha en modo 100% eléctrico y en el que seamos muy sutiles con el acelerador.

Prueba del BMW 330e 2020

Pero... ¿cómo va este BMW 330e 2020? Su comportamiento dinámico es realmente bueno en todas las situaciones. El tarado de la suspensión adaptativa opcional es equilibrado y acorde a cada coyuntura, y esto hace que proporcione confort tanto en ciudad como en autovía y firmeza en vías reviradas.

Ahora bien, no hay que olvidar que la batería y el motor eléctrico engordan a este Serie 3 hasta las 1,8 toneladas. En orden de marcha, con un conductor y un acompañante, alcanza rápido los 2.000 kg y, por tanto, en conducción deportiva son frecuentes algunas que otras inercias. Para contenerlas habría que recurrir a una dureza extrema que no se justificaría con nada. Esas inercias y ciertos subvirajes se contrarrestan sin mucha dificultad con un buen toque al acelerador para despertar y avivar la zaga, que es la que nos suministra el pellizco de diversión.

Prueba del BMW 330e 2020

La dirección tiene un buen tacto y brinda un guiado muy preciso. Además, el grado de asistencia también varía con los distintos modos de conducción para que se adapte a nuestras exigencias o preferencias y ofrece una generosa maniobrabilidad en entornos urbanos.

Por último, en el apartado de equipamiento hay que mencionar muchos posibles extras que agrandarán con creces la factura final. De serie, el Serie 3 PHEV (disponible desde 54.750 euros) cuenta con ADAS como la alerta por colisión frontal, alerta de carril, asistente de aviso de accidente, control de crucero con función de frenado o sensores de aparcamiento; dirección asistida Servotronic, iluminación full led, reconocimiento de señales de tráfico, climatizador trizona, retrovisores calefactados, instrumentación digital, volante de cuero, tarjeta SIM 4G, pantalla central tácil de 10,25 pulgadas, navegación y conectividad, toma USB doble, llantas de 17 pulgadas...

A lo anterior podemos sumar un pack tecnológico enfocado a la conducción semiautónoma, sistema de aparcamiento automático, control de distancia en aparcamiento lateral, cámara de visión trasera, acceso y arranque sin llave, diferencial deportivo M, faros antiniebla de led, faros láser autoadaptables, frenos deportivos, puerta del maletero con apertura y cierre electrónico, etcétera.

¿Preparado para lo siguiente?

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