El día que el "coche de papá" se volvió loco: La historia del Volvo 850 T5-R, el ladrillo volador que conquistó los circuitos

Durante décadas, Volvo fue sinónimo de seguridad y… aburrimiento. Eran coches para arquitectos y profesores de geografía y no para aficionados del motor. Pero en 1994, los suecos decidieron quitarse la corbata, llamar a Porsche y pintar de amarillo natillas al familiar más radical de la historia.

Si viviste los años 90 recordarás que el panorama de las berlinas deportivas era un club privado alemán. El BMW M3 E36 reinaba en los circuitos y el Mercedes C36 AMG dominaba las ilimitadas autopistas alemanas. Volvo, por su parte, fabricaba tanques. Coches cuadrados, indestructibles y obsesionados con salvarte la vida en caso de accidente, pero incapaces de acelerar tu pulso. Nadie soñaba con tener un Volvo, hasta que un extraño rumor comenzó a circular: los suecos se habían vuelto locos y habían fabricado un coche familiar capaz de humillar a un deportivo.

El Volvo 850 T5-R no nació de la lógica, sino de la necesidad de marketing más pura. Volvo necesitaba desesperadamente sacudirse esa imagen de coche de abuelo y demostrar al mundo que sus nuevas plataformas de tracción delantera podían ser emocionantes. Para lograrlo, hicieron lo que cualquier fabricante sensato haría en esa época: pedir ayuda a Porsche. Esta historia ya la has escuchado muchas veces ¿verdad?

De nuevo, el toque mágico de Weissach

volvo 850 t5 r-3

Al igual que ocurrió con el Audi RS2 o el Mercedes 500E, o nuestro querído Seat Ibiza, aunque eso es otra historia, el Volvo 850 T5-R tiene ADN de Porsche. Los ingenieros de Volvo enviaron su bloque de 5 cilindros y 2.3 litros turboalimentado a las instalaciones de Porsche en Weissach. Allí, los alemanes tuvieron que obrar el milagro de la fontanería. Se centraron en ajustar la gestión electrónica, modificaron el turbo y retocaron la admisión.

El resultado fue una bestia de 240 caballos; ahora 240 caballos no son nada, pero en la época sólo estaban reservados para unos pocos. Pero tenía truco. El coche entregaba 225 CV de forma constante, pero gracias a una función de overboost, novedad tecnológica fascinante para la época, la centralita hacía que el turbo soplase con más fuerza durante 30 segundos si pisabas el acelerador a fondo, liberando esos 15 caballos extra y 330 Nm de par. Era potencia a demanda, suficiente para lanzar a este ladrillo de 0 a 100 km/h en unos respetables 6,9 segundos y alcanzar los 245 km/h. Porsche también metió mano en la suspensión y se tomó la libertad de diseñar el interior, donde la tapicería de cuero y Alcantara intentaba sujetar a los ocupantes en las curvas.

La fiebre amarilla y las llantas Titán

volvo 850 t5 r-1

Cuando el coche se presentó en el Salón de Ginebra de 1994, el público se quedó mudo. No era el motor lo que llamaba la atención, sino su aspecto. Volvo lo presentó en un color Cream Yellow que se convirtió instantáneamente en un icono. Aquel color pastel contrastaba con unas llantas de 17 pulgadas en color gris antracita oscuro llamadas Titán, y un parachoques delantero con un labio inferior que advertía de que aquel familiar no iba a llevar a los niños al colegio despacio.

volvo 850 t5 r kombi 2-1

Se suponía que este familiar iba a ser una edición limitada de 2.500 unidades, pero la demanda fue tan brutal que Volvo tuvo que fabricar más, añadiendo el color negro y verde oscuro a su oferta. Sin embargo, para los puristas, un T5-R solo puede ser amarillo. Fue el coche que inventó el concepto moderno de Sleeper (lobo con piel de cordero), especialmente en su versión Station Wagon. Ver una ranchera cuadrada adelantando a coupés deportivos en la autopista se convirtió en la estampa favorita de los aficionados.

La locura del BTCC: Corriendo con el maletero lleno de aire

twr volvo 850 kombi btcc 2

Pero si el T5-R es leyenda, no es solo por la calle, sino por lo que hizo en la pista. En un movimiento de marketing que roza la genialidad, Volvo decidió entrar en el Campeonato Británico de Turismos (BTCC), que en los 90 era la competición más feroz del planeta. Se asociaron con TWR (Tom Walkinshaw Racing) y, en lugar de inscribir la berlina como todo el mundo, inscribieron el modelo familiar. Todavía recuerdo sus ruedas traseras metidas dentro de la carrocería y aquellas imágenes volando por encima de los pianos.

De hecho, la imagen de Jan Lammers y Ricky Rydell atacando los pianos a dos ruedas con un enorme Volvo 850 familiar es historia viva del automovilismo. Técnicamente, Volvo argumentó que la carrocería familiar ofrecía una mejor aerodinámica natural por su techo largo y que generaba más carga en el eje trasero sin necesidad de alerones. La realidad es que pesaba más y tenía el centro de gravedad más alto, pero el impacto publicitario fue nuclear. Volvo no ganó el campeonato con el familiar en 1994 (tuvieron que cambiar a la berlina en el 95 por cambios en la reglamentación aerodinámica), pero ganaron algo más importante: el respeto eterno de la afición. Eso sí, el coche de carreras no era amarillo pastel.

Rivales del Volvo 850 T5-R y Legado

audi rs2

El 850 T5-R tuvo que pelear en una jungla peligrosa. Su rival natural y espiritual era el Audi RS2 Avant, otro familiar tocado por Porsche, aunque el Audi jugaba en otra liga gracias a su tracción total Quattro y mayor potencia. En el bando de la propulsión trasera, el BMW M3 E36 era dinámicamente superior y el Mercedes C36 AMG más refinado. El Volvo tenía un defecto: era tracción delantera y tenía tanta potencia que la dirección iba tirando hacia los lados al acelerar y te obligaba a pelear con el volante en cada semáforo.

Pero eso daba igual. El T5-R no buscaba la perfección clínica del BMW, buscaba carácter. Y le sobraba. Su legado es incalculable; fue el padre de la saga "R" de Volvo y el abuelo de los Polestar modernos. Demostró que la seguridad no estaba reñida con la diversión y que, a veces, un ladrillo amarillo puede ser el objeto más deseado de la carretera. Hoy, es una pieza de colección cuyo valor no para de subir, recordándonos la época en la que Volvo decidió soltarse la melena.

Si buscas una unidad de Volvo 850 T5- R te dejo una guía rápida para que no te den "gato por liebre"

volvo 850 t5 r kombi 2-2

Como verás, es difícil encontrar un T5-R real. Si sigues buscando, ten en cuenta esto para identificarlo:

  1. T5 (1993-1997): El más común. 225 CV.
  2. T5-R (Solo 1995): La edición limitada. Solo se hizo en 3 colores: Amarillo (Cream Yellow), Negro (Black Stone) y Verde Oliva (Dark Olive). Tiene 240 CV (con overboost) y llantas "Titán" de 5 palos en gris oscuro. Si ves uno rojo, blanco o azul... no es un T5-R original.
  3. 850 R (1996-1997): El sucesor que se vendió de serie. Tiene 250 CV, un alerón trasero más curvado y llantas "Volan" de 17".

Mi consejo: Si te encaja un T5, es una base magnífica. Con una simple reprogramación y unas llantas, tienes dinámicamente el mismo coche que el T5-R por mucho menos dinero y con un motor casi nuevo.

Como los anuncios individuales caducan rápido, lo más útil es darte el enlace a la búsqueda filtrada donde aparecen estos modelos específicos. Aquí tienes accesos directos a las búsquedas en Autoscout24 para el Volvo 850 T5-R:

  1. __Mercado España __ Ver Volvo 859 T5 en venta en España (AutoScout24)

  2. Mercado Europa 850 T5-R Ver Volvo 850 T-5R en venta en Europa (AutoScout24)

  3. Mercado Europa Volvo 850 R Ver Volvo 850 R en venta en Europa (AutoScout24)

Compartir el artículo

Todos los artículos

Ver todo

El Porsche 917K: la creación de la máquina más perfecta de carreras gracias a... los mosquitos

Era el coche más potente del mundo, pero nadie quería conducirlo porque sólo quería matarte. Descubre cómo una unos mosquitos aplastados resultaron en una idea improvisada con láminas de aluminio y cinta americana que transformó al fallido Porsche 917 en el rey eterno de Le Mans.

Leer más
El Porsche 917K: la creación de la máquina más perfecta de carreras gracias a... los mosquitos

Corazón de F1, Piel de Calle: Los 5 únicos coches que montaron motores de Fórmula 1 reales

A menudo las marcas utilizan el márketing de la fórmula 1 para mejorar su imagen. Otras veces, sirven para probar tecnología que más tarde llegará a la producción. Y muy pocas veces, coches de calle han llegado a montar motores de fórmula 1. Estos son los 5 únicos casos hasta ahora.

Leer más
Corazón de F1, Piel de Calle: Los 5 únicos coches que montaron motores de Fórmula 1 reales

El Garaje Prohibido: la colección del Sultán de Brunei y los 5.000 coches que se pudren en la selva

Imagina un espacio cerrado de varias hectáreas. El aire es pesado y húmedo. Dentro, filas y filas de coches, de todos los tamaños. Encuentras un Ferrari F40 amarillo; más allá, un Bentley que jamás has visto en ninguna revista; decenas de Porsche 959. Así Es la realidad del "Garaje Real" de Brunei.

Leer más
El Garaje Prohibido: la colección del Sultán de Brunei y los 5.000 coches que se pudren en la selva