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Yamaha DT 125

Yamaha DT 125, un mito del trial

La Yamaha DT 125 sale a la venta por primera vez en 1974. A día de hoy el modelo original se encuentra descatalogado, pues dejó de fabricarse en 2008, por lo que solo se puede adquirir como moto usada. El diseño de la primera generación tenía unos distintivos guardabarros elevados, tanto en la parte delantera como en la trasera. El escape también estaba bastante alto y contaba con una horquilla telescópica. En otras palabras, se trataba de una típica moto de Enduro, aunque novedosa para la época, pensada para recorrer terrenos no asfaltados. El motor de dos tiempos y 123 cc rendía una potencia máxima de 17,33 CV a 7000 rpm, capaz de alcanzar una velocidad punta de 140 km/h. Aunque luego pasaría a tener una relación de seis marchas, la transmisión de la primera Yamaha DT 125 era de cinco relaciones. La suspensión progresiva monocross, que Yamaha había empezado a utilizar ya en algunos de sus modelos a partir de 1973, tampoco estaba presente en esta primera versión. Por lo que a la autonomía se refiere, el depósito tenía una capacidad de 9,5 l y consumía unos 6 l a los 100 km/h. Desde el principio, la moto gozó de gran popularidad entre los pilotos más jóvenes, en gran medida porque, debido a su limitada potencia, resultaba ser muy manejable. Podría compararse con la Honda Varadero, aunque esta última presentaba suspensiones más cortas, inyección electrónica y una estética más urbana, menos trail.

Una larga historia

La serie DT de Yamaha engloba todo un conjunto de modelos de motocicletas y ciclomotores que la marca japonesa empezó a producir en 1968 con la intención de satisfacer un interés creciente por las motos off-road: cada vez eran más los pilotos que compraban una moto de carretera y le hacían las pertinentes modificaciones para usarla en pistas de tierra. Por otra parte, no tenían mucha competencia, ya que solo había un par de empresas que fabricaban motos de trial en la época, como las europeas Bultaco y Husqvarna, por ejemplo. La Yamaha DT 125, en concreto, ha gozado de una larga vida. Desde 1967, año en que Yamaha presentó su inmediato antecedente, la DT-1, esta moto ha conocido nada menos que seis versiones distintas a lo largo de cuarenta años. Los modelos que salieron entre 1974 y 1982 tenían un diseño más clásico, mientras que los producidos a partir de entonces presentan unas líneas más modernas. También fue evolucionando hacia versiones más de carretera, como la DT 125 R, o supermotard, como la DT 125 X y la Tenere. Las últimas ediciones se centraron más bien en introducir las medidas necesarias para cumplir con la normativa europea en materia de emisiones, como es el caso de la Yamaha DT 125 RE, la primera de la serie con arranque eléctrico y catalizador. También hay que destacar que el motor de gasolina de cuatro tiempos desarrollado para las DT se implementaría después en otros modelos de la marca como la XT 125 R y la WR 125.

Una moto polivalente

Con tantas versiones y tantas unidades vendidas a lo largo de los años, la oferta de motos de segunda mano de este modelo es bastante amplia. Muchos adolescentes se han iniciado en el mundo de las dos ruedas con una Yamaha DT 125. Su manejabilidad, bajo peso para una cilindrada de 125 cc, alrededor de 120 kg, según la versión, y su buen comportamiento tanto sobre tierra como en asfalto la hacen ideal para aprender. Pero quizás uno de los aspectos técnicos más destacados de esta moto es la posibilidad de "deslimitar" la potencia del 2T que trae de fábrica y llevarla hasta los 25 o 30 CV. El motivo de tal limitación está relacionado con que la moto se puede conducir con un permiso de tipo A1. Al eliminarla se consigue mayor potencia para moverse por la tierra y se pueden alcanzar velocidades más altas en carretera; aunque, de todos modos, el 2T por sí mismo rinde prestaciones similares a las de un 250 cc con un 4T. Como desventaja, tal vez, cabe mencionar la altura, 1340 mm, que puede resultar un tanto excesiva para algunos pilotos, sobre todo a la hora de echar pie a tierra.