Una bestia tecnológica conocida como YangWang U9 Track Edition ha conseguido el récord de velocidad de un coche eléctrico, arrebatando este privilegio al Aspark Owl SP600. La hazaña, lograda en Alemania, no es solo un récord; es una declaración de intenciones que posiciona a la industria china a la vanguardia de la tecnología de hiperdeportivos.
La Cifra que lo Cambia Todo: 472,41 km/h
En el óvalo de alta velocidad de Papenburg, Alemania, El Yangwang U9 Track Edition desató todo su potencial. Pilotado por el alemán Marc Basseng, el vehículo alcanzó una velocidad máxima verificada de 472,41 km/h (293,5 mph).
Este registro no solo lo corona como el rey de los eléctricos, sino que lo sitúa por encima de leyendas de la combustión, como el Koenigsegg Agera RS, con una marca de 447,19 km/h y la electricidad, con el Rimac Nevera R con unos muy lejanos 431 km/h, y el Aspark Owl SP600, con 438,7 km/h:
Con este golpe sobre la mesa, YangWang, la marca de lujo del gigante BYD, demuestra que su tecnología es capaz de como mínimo, rivalizar con las firmas de hiperdeportivos más extremas del mundo, cuando no superarlos.
Anatomía de una Bestia Eléctrica: ¿Casi 3.000 CV?
Para lograr semejante proeza, el U9 Track Edition necesita un empuje de una potencia descomunal. Para ello, el vehículo está impulsado por cuatro motores eléctricos independientes, uno por cada rueda, que generan una potencia combinada demencial que se acerca a los 3.000 CV.
Esta arquitectura se apoya en tres elementos clave: Por un lado, un sistema de 1.200 Voltios que permite flujos de energía y recargas a una velocidad sin precedentes. Por otro lado, una refrigeración avanzada, con sistemas de gestión térmica de última generación para mantener los motores y la batería de 80 kWh en su rango óptimo de temperatura durante el máximo estrés.
Por último, hay que mantener el coche estable a altas velocidades. Para ello, el U9 cuenta con un sistema de suspensión activa DiSus-X de BYD, que ajusta la suspensión de forma independiente en cada rueda, garantizando una estabilidad absoluta incluso a velocidades extremas.
Mejoras necesarias
Para el récord, el coche fue equipado con mejoras específicas como un splitter delantero de fibra de carbono. Además, se eliminó el alerón trasero para minimizar la resistencia aerodinámica y unos neumáticos Giti especiales, diseñados para soportar las fuerzas extremas generadas a cifras de velocidad irreales cercanas a los 500 km/h.
La Conquista Final: El Trono Absoluto
A pesar de su increíble logro, el YangWang U9 aún tiene un objetivo en el horizonte. El título de coche de producción más rápido de la historia (incluyendo motores de combustión) sigue perteneciendo al Bugatti Chiron Super Sport 300+, que en 2019 rompió la barrera de las 300 mph al registrar una velocidad de 490,48 km/h.
Este récord del U9 reduce la brecha a menos de 20 km/h, un margen que en el mundo de la alta ingeniería es cuestión de tiempo y desarrollo, y de explorar los límites de lo que es mecánicamente posible.
El Nuevo Orden Mundial del Automóvil
La hazaña del Yangwang U9 trasciende la anécdota. Confirma que China ha pasado de ser un fabricante masivo a un líder en innovación y rendimiento. Marcas como Yangwang están redefiniendo los límites de la tecnología eléctrica y desafiando sin complejos a la aristocracia europea del motor.
¿Cuánto tiempo mantendrán la corona de los eléctricos? En una industria que avanza a velocidad de vértigo, es difícil saberlo. Lo que es seguro es que la carrera por la supremacía automovilística tiene un nuevo y poderoso contendiente, y que la marca que aún ostenta un vehículo con motor de combustión está seriamente amenazada.