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Financiación de Automóviles

Financiación de automóviles: requisitos, tipos y consejos

Más del 95% de los comerciales de los concesionarios te propondrán la financiación como vía preferente para la adquisición de tu coche, y el 30% insistirán si no lo tienes lo bastante claro. Eso indica la OCU, recordando que las financieras de las firmas apuestan por la flexibilidad, la inmediatez y la comodidad a la hora de financiar un automóvil. Pero la motivación principal para optar por la financiación es puramente económica.

El bolsillo manda en la economía, y la compra de un automóvil siempre supone un desembolso considerable de capital. En la mayoría de los casos, se trata de un gasto imposible de asumir si se paga al contado, así que la financiación se presenta como el único medio de adquirir un vehículo. Además, tal y como aseguran en Expansión y Autobild, sale más barato comprar un coche a plazos gracias a los descuentos, las bajas tasas de interés y los servicios de posventa.

Documentación y requisitos para financiar un coche

En la concesión de un crédito para el coche, se asumen riesgos tanto por parte del usuario como por la de la entidad que ofrece el préstamo. Para minimizarlos, resulta inevitable la solicitud de todo tipo de documentos que acrediten tu situación financiera, principalmente para que la devolución del dinero esté garantizada. En este sentido, las deudas previas, la capacidad de endeudamiento y la solvencia son factores determinantes para que la operación sea satisfactoria.

Las organizaciones de consumidores ponen de relieve la necesidad de recopilar la información pertinente y el papeleo necesario antes incluso de acudir a una entidad financiera para pedir un préstamo para el coche: presupuesto inicial de carácter orientativo, copia y original del Documento Nacional de Identidad (o permiso de residencia), copia de las nóminas de los últimos meses, vida laboral, copia de la Declaración de la Renta, documentos que acrediten el patrimonio, etc.

Además, resulta prácticamente imposible financiar un coche siendo menor de edad y/o estando en una lista de morosos, como el fichero de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF). Medios digitales especializados en el sector económico, así lo aseguran; aunque desde Intereconomía y Rankia indican algunas vías que posibilitan la concesión de créditos rápidos y minicréditos, dirigidos únicamente a la adquisición de vehículos de segunda mano (principalmente por cuestiones de capital).

Aspectos económicos en la financiación de vehículos

Para comprender cómo funciona la financiación de un automóvil y cómo afecta al consumidor, hay que recurrir a dos leyes: la Ley 28/1998, de 13 de julio, de Venta a Plazos de Bienes Muebles y la Ley 16/2011, de 24 de junio, de contratos de crédito al consumo. Así, la financiación de vehículos se entiende como un contrato donde el pago se aplaza por un periodo superior a tres meses, e implica la concesión de un crédito.

Más allá de la obviedad, desde BBVA realizan un paralelismo oportuno con los contratos hipotecarios, ya que se realiza una inscripción en un registro público y el financiador disfruta de una reserva de dominio. Es decir, como comprador, no serás propietario del vehículo hasta que pagues íntegramente el crédito, por lo que, más allá de usarlo, no podrás enajenarlo (venderlo o transferirlo en el registro de la DGT, por ejemplo).

Formas de comprar a plazos un vehículo

Pese a las aparentes limitaciones que se desprenden de la legislación, hay múltiples vías para adquirir un vehículo a través de la financiación, como indican en El País y la web de BBVA:

  • Financiación directa. La financiación a través del concesionario ha ido ganando adeptos con la mejora de las condiciones que ofrecen los financiadores asociados a algunas marcas. En cualquier caso, conviene recordar que existen costes relevantes, incluyendo los de registro que, aunque elevan el coste de la operación, posibilitan la reducción de los tipos de interés y de los plazos.
  • Préstamo personal. Acudir a tu entidad financiera es una buena opción, ahorrándote posibles gastos añadidos, impuestos por los concesionarios (principalmente seguros). La contrapartida es que te responsabilizas de gestionar toda la documentación necesaria (algo que suele hacer el concesionario si aceptas su financiación). En cualquier caso, puedes negociar con más margen de maniobra un préstamo personal o un préstamo específico para la compra de vehículos.
  • Préstamo preconcedido. Si, tras años de relación con tu entidad, has demostrado ser un cliente solvente con capacidad de endeudamiento, es posible que disfrutes de una fórmula crediticia conocida como préstamo preconcedido. No es más que un capital del que dispones directamente, sin necesidad de realizar estudios previos. Dado que no es raro que las cifras de estos créditos preasignados alcancen los cinco dígitos, supone una vía excelente para financiar tu coche de forma rápida e inmediata. Eso sí, conviene revisar el coste final del crédito, ya que puede resultar algo más elevado que un préstamo habitual.
  • Alquiler con opción a compra. La vía del leasing para adquirir un coche se presenta como una alternativa plausible para muchos compradores, ya que permite el alquiler del vehículo con opción a compra tras un periodo determinado. Entre otras ventajas de este formato, destaca la posibilidad de desgravar impuestos por alquiler, el ahorro de una entrada o la financiación completa de la compra.
  • Multiopción. El alquiler con opción a compra suele contemplar un periodo de cinco años de renting, dejando la puerta abierta a la compra. La multiopción es bastante similar; pero, además de los pagos mensuales y la posibilidad de quedarte con el vehículo, estás obligado a pagar una entrada. Evidentemente, se trata de un tipo de financiación para el coche algo más rígida, pero la parte positiva es que el mantenimiento y el seguro suele correr a cargo del particular o de la entidad que tenga en propiedad el coche.
  • Créditos rápidos y tarjetas. Aunque suele pensarse que los préstamos destinados a la compra de vehículos solo se conceden para coches nuevos, lo cierto es que los automóviles de segunda mano también se pueden financiar. La diferencia es que, debido al montante reducido de muchos coches usados, cabe la posibilidad de recurrir a créditos rápidos o a la financiación a través de la tarjeta.
  • Financiación pública. Los PGE en España llevan años incluyendo ayudas para la compra de vehículos. En la web de la Inspección Técnica de se hacen eco del Plan PIVE, que estuvo ofreciendo un mínimo de 1500 euros a los compradores que ‘cambiaron’ su antiguo vehículo por uno nuevo 2012 y 2016. Pero la ITV recuerda que 2018 supone un cambio respecto a otros programas ya obsoletos (como el Plan RENOVE, el Plan MOVELE o el propio Plan PIVE). La razón, el camino hacia la movilidad sostenible, con unas subvenciones incluidas en el Plan MOVALT que en 2018 oscilan entre los 500 y los 18 000 euros.

Otros aspectos económicos

Independientemente de la opción de financiación que elijas, siempre hay costes asociados que es imperativo considerar antes de iniciar el proceso de compra. Comparar y valorar las ofertas es fundamental para elegir correctamente. En principio, hay que conocer los tipos de interés aplicables, el fijo y el variable. El primero es el preferido por la amplia mayoría de los compradores, ya que asegura un pago mensual determinado durante toda la vida del préstamo.

Si el diferencial del Euribor te resulta más conveniente, lo más probable es que tengas que recurrir a los servicios de alguna entidad financiera, ya que los concesionarios no son amigos del interés variable. Por otra parte, existen otros gastos colaterales que se suman a la naturaleza de los préstamos:

  • Contratación de seguros. Los seguros de vida y seguros a todo riesgo suelen incluirse dentro del paquete que venden las entidades. Pueden negociarse, pero la contratación obligatoria de estos seguros termina siendo ineludible, encareciendo significativamente el coste del proceso de compra.
  • Comisiones inesperadas. Siempre hay que leer la letra pequeña antes de formalizar cualquier préstamo, especialmente si no ha quedado claro qué comisiones se aplicarán. En principio, las principales comisiones a tener en cuenta son las de estudio y la apertura del crédito, así que conviene tenerlas en cuenta al comparar todas las ofertas disponibles.
  • Amortización y/o cancelación. Si contemplas la amortización anticipada o la cancelación total como una opción para saldar la deuda (ya sea porque creas que en el futuro tendrás liquidez o querrás refinanciar el capital pendiente), intenta negociar su eliminación o rebajar su impacto, que dependerá también de si solicitas un préstamo personal o uno específico.
  • Calcular la TAE. Debido a la cantidad de comisiones, porcentajes e intereses, definir el gasto global del préstamo para el coche puede resultar agotador. Por ello, las organizaciones de consumidores recomiendan calcular la Tasa Anual Equivalente (TAE) con calculadoras como la que pone a disposición en su web la OCU. Un cálculo que incluye las comisiones, los gastos vinculados, el TIN y otros pagos asociados al crédito del coche.

Consejos básicos para financiar tu coche

Comparación de las ofertas disponibles

Organizaciones de consumidores como OCU o FACUA insisten en la necesidad de comparar todas las opciones disponibles en el mercado antes de pedir un préstamo para comprar un vehículo. En este sentido, el coste final es la variable a considerar, siendo la TAE un indicador muy fiable. Para facilitar la tarea al consumidor, ambas organizaciones cuentan con herramientas de gran utilidad, incluyendo simuladores de préstamos o calculadoras para obtener una TAE bastante ajustada.

La susodicha tasa sirve de guía, dando una visión global del coste de los préstamos para coches disponibles, que se pueden cotejar igualmente en los diferentes comparadores y portales online especializados en préstamos para coches. En cualquier caso, estas comparaciones arrojan información sobre el precio del crédito. Es decir, puedes discriminar entre el más barato y el más caro, pero es complicado profundizar en las condiciones de cada contrato con un simple búsqueda en las plataformas de comparación.

Es por eso que la OCU alerta sobre la dificultad real que el consumidor encuentra en el momento de comparar ofertas, ya que existen detalles importantes a tener en cuenta que quedan en segundo plano, como las penalizaciones por cancelación o amortización parcial que terminan perjudicando al consumidor, ya sea por la pérdidas de bonificaciones y descuentos o por el hecho de pagar un porcentaje excesivo del capital restante en concepto de sanción. En este sentido, romper con la permanencia forzosa sale caro.

Implementación de estrategias de amortización

Más allá de comprobar si el contrato de préstamo incluye una cláusula de permanencia abusiva, lo recomendable es plantear una estrategia de amortización que responda a todos los escenarios posibles durante la vida del préstamo:

  • Simuladores de amortización. Cuando se trata de simular los pagos mensuales, conviene asegurarse de que se está calculando la amortización real del préstamo, incluyendo un desglose que diferencie claramente el capital por amortizar y los intereses.
  • Amortizar con una entrada. La entrada supone un desembolso considerable, pero tiene como principal ventaja la posibilidad de mejorar las condiciones del préstamo. Al no tener que financiar la totalidad de la compra del vehículo, la reducción de intereses se presenta como un alivio en la amortización, más aún si se reduce el plazo de devolución.
  • Amortización y permanencia. Si resulta imposible negociar la eliminación de la cláusula de permanencia, es aconsejable amortizar anticipadamente solo cuando el periodo de permanencia haya finalizado. Del mismo modo, hay que estar pendiente de las comisiones aplicables, así como de la obtención del documento pertinente para cancelar la reserva de dominio una vez hayas cumplido tus obligaciones de pago: el ‘certificado de deuda cero'; (por el que también te pueden cobrar.