Único e inigualable

KIA confirma el momento dulce que está viviendo con este ProCeed. Un vehículo que además de divertido genera admiración estética a su paso. Tanto que no hay ningún otro en su segmento que se le equipare. Nosotros lo hemos probado con dos motores antagonistas. ¿Quieres saber cuáles? Sigue leyendo.

Queda claro que el Grupo Hyundai-KIA se ha propuesto marcar la pauta diferenciadora del sector. Así nos lo ha demostrado hace poco el i30N Fastback y así lo hizo hace algo más de un año el KIA ProCeed, modelo este último que vuelve a pasar por nuestras manos en forma de dos versiones antagonistas completamente: el diésel 1.6 CRDI de 13 CV y el GT con sus 204 CV.

Intentando no entrar mucho en detalle, lo cierto es que cuesta. Y es que esta carrocería, la segunda que presentó la última generación del Ceed (luego ya vino el Ceed Tourer) es, sin lugar a dudas, la más atractiva de todas. No solo por su perfectamente integrada caída del techo, sino porque además ofrece casi la misma practicidad que el Tourer.

Personalidad propia

Un carácter que se enfatiza aún más en esta versión GT gracias a sus detalles visuales exclusivos. Propios son los paragolpes, las luces diurnas en forma de cubito de hielo (marca de la casa), taloneras laterales, llantas de aleación de 18 pulgadas o un difusor trasero con, eso sí, tomas de escape falsas.

Zaga que, sin duda, es la que se lleva todas las miradas. De pilar C hacia atrás, el ProCeed es toda una oda al diseño para culminar en un portón redondeado en el que se incrusta una tira LED que enfatiza esa anchura y que nos evoca a modelos de alto standing como el Porsche Panamera Sport Turismo o el Audi A7 Sportback.

Un producto único en su categoría (como el i30 Fastback) ya que para optar por un modelo similar ya habría que poner las miras en el Mercedes-Benz CLA Shooting Brake con una tarifa de casi 17.000 € más que la del modelo surcoreano.

Comportamiento racing

Pero además, este ProCeed no solo es diseño. Centrándonos primero en la versión GT, la semana de pruebas ha servido para confirmar todos esas excelentes sensaciones que obtuvimos durante la toma de contacto realizada en Barcelona. Cierto es que no hemos podido exprimirle tanto como en aquella vez, donde además de carretera sí le metimos en el circuito de Castellolí, pero lo cierto es que cualquier tramo de montaña algo apartado se convierte en el perfecto escenario para sacar partido a su conjunto motor-chasis.

El motor 1.6 T-GDI de 204 CV demuestra que KIA no solo es un fabricante de modelos populares, sino que aporta ese punto de picante que tanto nos gusta. Por sonoridad, pero sobre todo, por empuje, este bloque de cuatro cilindros es uno de los más emocionales del momento. Lástima que la cifra de potencia no sea más alta para permitirle competir contra los auténticos GTI del sector. Sin embargo, no solo sirve para diferenciarla de otras sino de paso para evitar que su conductor se arruine en cada escapada.

Y es que más allá de todas las virtudes que atesora en cuestión de rendimiento, es una delicia llegar a la zona roja del cuentarrevoluciones y cambiar rápidamente de relación para volver a aprovechar todo el par disponible (los 265 Nm surgen entre las 1.500 y las 4.500 rpm, lo cierto es que se trata de un bloque muy gastón. Tal es así que durante la semana de pruebas el dato no bajó de los 9 l/100 km, alternando ritmos tranquilos y más dinámicos.

Si nos centramos en realizar exclusivamente el segundo, el dato se disparará más allá de los 12 l/100 km, pero vendrá acompañado de una sonrisa permanente. Porque este ProCeed GT gracias a su exclusiva configuración de chasis, con una amortiguación más firme que además rebaja la altura de la carrocería en 10 mm y una dirección más precisa y directa que nos ayuda a acometer los vértices con una soltura pasmosa.

A ello se une una transmisión manual rápida y precisa que nos hace olvidar cualquier atisbo de siglas DCT que se precie. ¿Por qué? Te bastará aproximarte a cualquier tramo revirado, frenar (gran eficacia la del equipo de frenos por cierto) y bajar una marcha para retener perfectamente con el motor y luego ir dando gas progresivamente a la salida de curva manteniendo la trayectoria. Solo si tenemos previsto realizar una conducción eminentemente sosegada, la DCT podría aparecer furtivamente por nuestra mente.

Llama la atención que KIA no haya echado mano de algún tipo de diferencial autoblocante para evitar la tendencia al subviraje que ofrece cuando vamos un poquito más pasados de la cuenta (la zaga por cierto apenas se mueve). Una decisión que se deba, quizá, a esa falta de nervio en comparación con el resto de compactos GTI cuyas potencias rondan los 300 CV.

La mejor alternativa del segmento

Como anticipábamos, además de la todopoderosa versión GT, también hemos probado el diésel de 136 CV. Un motor que es un filón comercial. En plena demonización del diésel, este ProCeed monta un bloque de 136 CV que no hace ruido, apenas gasta y rinde a las mil maravillas.

Sus 136 CV aparecen desde las 4.000 vueltas. Pero lo que realmente nos ofrece patada desde el rango más bajo de revoluciones son sus 320 Nm entre 2.000 y 2.250 rpm. El coche empuja fácil y rápido, sin contemplaciones. Además, su transmisión automática DCT engrana progresivamente las marchas y la gestión es rápida y fluida, sin tirones. Rendimiento y ruido de chapó. Pero todo esto culmina en un consumo mixto en la prueba de 5,8 litros. Hacía tiempo que no teníamos en nuestras manos un motor de casi 140 CV que cerrase la prueba por debajo de los 6 litros. KIA homologa 5,1 l/100km, cifra lograda tan solo en carretera y velocidades sosegadas.

Estamos sin duda ante un motor excepcional en todos los aspectos. Un coche familiar capaz de ofrecer un motor solvente en fuerza y económico en consumo se convierte, automáticamente, en una firme apuesta para ser la mejor alternativa de su segmento.

Precio cerrado

Por si todo lo anterior no te hubiera convencido (para gustos los colores), decir que, como es tradición, KIA oferta sus ProCeed por un precio muy a tener en cuenta. Cierto es que dado su carácter más deportivo, no está a la venta con los tradicionales acabados del resto de Ceed y únicamente puede ataviarse con las siglas GT, ya sea a través de la versión más prestacional o sumando el apellido Line.

Circunstancia que repercute en un precio ‘desde’ algo más elevado que el del 5 puertas o el Tourer, lógico, pero que acompaña de una dotación de equipamiento mucho mayor al incluir de fábrica faros LED, techo solar panorámico, pantalla central táctil de 8 pulgadas con navegador y sincronización móvil, climatizador bizona, cargador inalámbrico o un completo elenco de asistentes a la conducción.

En cuanto a los precios, la tarifa para el 1.6 CRDi de 136 CV arranca en los 25.710 €, mientras que quienes pongas sus miras en las siglas GT tendrán que desembolsar 28.195 €, ambos con un descuento comercial (directo y por financiar) de 4.480 y 5.030 €, respectivamente y todo sin olvidar los siete años de garantía, gran baluarte de la firma surcoreana.

¿Preparado para lo siguiente?

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