Primer contacto: Ford Mustang GT Fastback – Más potencia, más control, más equipamiento

Incluso en su versión revisada, el Ford Mustang sigue siendo fiel a las virtudes que siempre le han caracterizado. Hace ya tres años que la marca del óvalo se decidió a comercializar la versión europea del Mustang, y la apuesta mereció la pena.

En el último año se vendieron en Alemania 5.741 unidades, es decir, cuatro veces más que, por ejemplo, el F-Type de Jaguar. El Mustang es sin duda el deportivo más vendido en muchos países, y ya cuenta 33.000 unidades rodando por todo el viejo continente. Si aún no conoces los motivos, sigue leyendo, porque tras este pequeño facelift tiene todavía más… La principal razón de compra de este coche es el precio. No hay otro fabricante en el mercado que ofrezca un coche similar con tanta potencia por menos de 41.300 euros, que es lo que cuesta el modelo básico con motor 2.3 de cuatro cilindros y 290 cv. Muchos menos competidores tiene la versión V8 GT (ahora con 450 cv en lugar de 421), que puede conseguirse por algo menos de 50.000 euros.

Por si fuera poco, Ford ha rizado aún más el rizo y ha creado una versión ‘Bullit Edition’ capaz de sacar 464 cv de potencia de este motor de cinco litros que, por cierto, ha modificado ligeramente la configuración del bloque. Por ejemplo, su cilindrada ha pasado de 4.951 cm3 a 5.038 cm3 y la relación de compresión es ahora de 12 a 1 en lugar de 11 a 1. Ahora, la potencia máxima no la consigue a 6.500 vueltas, sino que es capaz de estirar el régimen hasta las 7.00 revoluciones. Estos cambios, entre otras cosas, afectan al consumo, que se ha mejorado en más de un litro a pesar de haberse aumentado la potencia. El dato en ciclo mixto del V8 GT es de 12,4 litros (frente a los 13,5 del modelo anterior).

Más rápido y con dos nuevos modos

Como decíamos, la versión con motor V8 cuenta ahora con 450 cv en lugar de 421. Una potencia que sigue entregándose en el eje trasero y que, al menos en la toma de contacto, no produce demasiados cambios en las sensaciones del coche. El Mustang sigue siendo un modelo rapidísimo (puede acelerar de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos, es decir, dos décimas más rápido que el anterior) y ofrece un sonido embriagador, muy poderoso y agresivo en frío, que puede mitigarse con un modo llamado “buen vecino” que puede incluso programarse en la consola central según diferentes horarios. Tanto el nuevo modo “Escape Silencioso” como el “Encendido Silencioso” son características del nuevo sistema de escape con válvulas activas, que ajusta automáticamente el nivel de decibelios en todos sus modos de manejo, incluido el “Track”, donde el escape emite un sonido de hasta 82 decibelios.

Para el circuito, contamos además con varios gagdets dinámicos, como el sistema MagneRide procedente del Shelby 350 GT, que permite elegir entre los modos Normal, Sport, Racetrack y Rain / Snow. Ahora hay dos variantes más a elegir, que son Drag y My Mode. Ambos afectan a la respuesta del acelerador, el régimen de cambio, la precisión de la dirección o el sonido del sistema de escape. Con el modo Drag, por ejemplo, el cambio se optimiza para que las marchas se aprovechen al máximo y conseguir así la mejor aceleración posible. Ford recomienda utilizar este modo solo en circuitos cerrados. Con MyMode todos estos valores pueden ajustarse según los deseos del conductor.

Retoques en la suspensión

Los prejuicios acerca de si los coches americanos son lentos y tienen un tacto generalmente blando, se han eliminado en esta nueva generación. La última versión pone de manifiesto el claro avance que se ha hecho a nivel dinámico en el paso por curva, con un refuerzo en la amortiguación del eje trasero y nuevos muelles y estabilizadoras. Más diversión es imposible en carreteras sinuosas y despejadas de tráfico.

Por si fuera poco, ahora el sistema “Line Lock” que bloquea las ruedas delanteras para hacer rueda (durante 15 segundos que se pueden convertir en una auténtica eternidad) está disponible también en el motor de cuatro cilindros.

Otro de los ‘juguetes’ del coche se encuentra en el botón de arranque, sobre la consola central. Una vez se han abierto las puertas, comienza a parpadear a un ritmo de 30 veces por minuto, exactamente el pulso de un pony en estado de reposo. La parte mala es que no se puede ver el ritmo al galope, algo que habría estado realmente divertido.

Cambios estéticos menores

Visualmente, el Mustang ha cambiado significativamente, pero es probable que para la gran mayoría del público pasen inadvertidos. Ford no ha invertido grandes recursos en hacer una renovación profunda y, en principio, solo ha hecho retoques en la parrilla, que es un poco más profunda, un capó algo más plano y unos nuevos faros LED. Las luces traseras también han recibido cambios (un pequeño pliegue que sirve de homenaje a los primeros Mustang) y debajo de la zaga hay ahora cuatro salidas de escape, signo inequívoco del V8 GT. Y luego está el hermano pequeño. Debajo de su capó cuenta con el motor 2.3 que, al menos en Alemania, supone el 20% de las ventas. El motor desarrolla 290 cv de potencia y genera 440 Nm de par, el cual puede ir asociado opcionalmente a un cambio automático de diez marchas.

Versiones y precios
Mustang Fastback 2.3 EcoBoost 290 CV 41.300 eurosMustang Fastback 2.3 EcoBoost 213 290 CV Aut 44.300 euros Mustang Fastback GT 5.0 Ti-VCT V8 450 CV 49.300 eurosMustang Fastback GT 5.0 Ti-VCT V8 450 CV Aut52.300 euros

Por último, hay que destacar a nivel de equipamiento la incorporación de un sistema más avanzado de control por órdenes vocales (SYNC3), el cual es compatible con Apple CarPlay y Android Auto. También hay incorporado algunos sistemas de seguridad, como la frenada de emergencia con detección de peatones, el programador de velocidad activo y la alerta por cambio involuntario de carril.

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