Un sistema de riego para el huerto o el jardín

Se conoce como sistema de riego a todos los elementos utilizados para dotar de agua suficiente a un terreno, ya sea ornamental o cultivable.
Estos sistemas de riego están formados por distintas estructuras que son las encargadas de surtir el agua necesaria para un cultivo, un campo de césped o un jardín con flores. Los más complejos se componen de tubos, gomas y conexiones para poder hacerlo realidad, pero también hay algunos más simples o tradicionales.


Necesidad de un sistema de riego

Los sistemas de riego son necesarios para proporcionar la dosis justa de agua a un césped o huerto. Se requieren para optimizar los recursos y no desperdiciar agua en riegos desmesurados, pero también para no quedarse cortos.
Son sistemas universales que se utilizan en todo el mundo, siempre dependiendo de lo que se desee regar y de las condiciones naturales del lugar. En función de estos aspectos se elegirá un sistema u otro, sin olvidar el presupuesto que se tenga para su colocación.


Sistemas de riego para césped

Para el césped se suelen usar habitualmente los sistemas de riego basados en aspersores o difusores. Son muy similares, pero en el caso de los aspersores tienen un mayor alcance, de más de 6 m, gracias al mayor impulso del agua.
Se pueden encontrar sistemas aspersores emergentes o móviles, y se suelen emplear en grandes superficies, por ejemplo campos deportivos o jardines públicos. Por su parte, los difusores tienen menor alcance y son más adecuados para pequeños espacios.
No hay que olvidar los microaspersores que son los que cubren muy poco terreno, así como el simple riego con manguera que no deja de ser un sistema de los disponibles, aunque al ser manual es más incómodo.


Sistemas disponibles para cultivos o plantas

Si lo que se necesita regar son grandes cultivos, pequeños huertos, o plantas y flores, son otros mecanismos de riego los que se utilizan.
Por ejemplo, el riego por goteo es perfecto para las zonas donde escasea el agua e idóneo para cultivos que no requieren de mucha cantidad. Se basa en pequeñas tuberías que aportan pequeñas dosis de agua periódicamente en el pie de cada planta.
También está el tradicional riego por surcos, empleado en huertos a nivel doméstico sobre todo, y que consiste en llevar el agua en pequeños canales hechos a mano.
Finalmente, el riego con regadera para flores y plantas siempre es una opción muy eficaz, así como la instalación de macetas de autorriego.


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