Harvester o cosechadora para uso agrícola

Este tipo de maquinaria se utiliza en agricultura para la recolección de distintas especies cultivadas, fundamentalmente cereales.
Son grandes máquinas que realizan el corte de la planta, y separan los granos de cereal para su posterior uso, realizando un trabajo minucioso en muy poco tiempo. También se pueden usar para recoger otro tipo de frutos y granos, por ejemplo en el caso del girasol o las leguminosas.
Antiguamente esta herramienta era arrastrada por un tractor y solamente realizaba la labor de corte. Hoy en día, los modernos modelos autopropulsados realizan también la trilla, es decir, separan el grano de la paja y lo limpian para su posterior almacenamiento.


Cosechadoras de arrastre o de motor

Los modelos de arrastre son los más antiguos, aunque en la actualidad todavía se pueden encontrar no es lo habitual. Se conectan a un tractor generalmente, que es el que tira de la cosechadora para la realización del trabajo. Tienen la ventaja de ser muy económicos, pero no son tan efectivos como los autopropulsados.
En este último caso, son modelos que funcionan a motor y tienen una mayor capacidad de trabajo que las anteriores, siendo actualmente las más extendidas.


Características y partes de una harvester

En las cosechadoras autopropulsadas la parte fundamental de la máquina es el motor, que es el que proporciona la energía para el avance, la ejecución del corte y la trilla. Pueden ser de varios tipos, pero lo más habitual es que se trate de motores diésel que consumen menos.
Estas máquinas no dejan de ser vehículos, por lo que llevan una cabina para el conductor, y anchas ruedas para su desplazamiento.
En cuanto al sistema harvester propiamente dicho, hay que distinguir el cabezal de corte, que es el primero que actúa para segar el cereal o el cultivo que se trate. Después el cilindro desgranador realiza la trilla y finalmente llega limpio el grano al cabezal de recogida.


Mecanismo y uso de esta maquinaria

Estas máquinas se emplean para recoger trigo, avena, maíz, cebada, arroz, lentejas o guisantes, entre otros cultivos.
Tienen un mecanismo de corte muy potente que corta el cultivo y lo lleva al mecanismo de trillado. Es éste el que realiza la separación de la vaina, y lleva el grano al mecanismo de limpia, normalmente un sistema ventilador y de cribas.
Finalmente el sistema de transporte lleva el grano a la zona de almacenaje, una tolva donde se almacena el grano cosechado hasta su descarga.


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