Grúas portacoches

Las grúas portacoches son, como su propio nombre indica, vehículos específicamente diseñados para el transporte por carretera de automóviles, una tarea que suele ser necesaria para llevarlos al taller cuando se averían, al concesionario cuando van a ser vendidos o para rescatarlos cuando se quedan atrapados. Por lo general, cuentan con una cabina en la cual se sitúa el motor y un remolque hidráulico, aunque existe una gran variedad de tipos. Sin duda, vehículos indispensables para infinidad de trabajos, lo que propicia que hoy en día tengan una gran demanda en el mercado de vehículos de ocasión.


La historia de las grúas portacoches

La historia de las grúas portacoches es realmente muy antigua. De hecho, hay que relacionarla, en primer lugar, con la de las grúas hidráulicas en sí mismas, que empezaron a comercializarse en la década de los sesenta del siglo XX. En ese momento, debido al crecimiento en el número de automóviles que circulaban por las carreteras de todo el mundo que se estaba experimentando y a la mayor cantidad de kilómetros que eran capaces de recorrer, fue necesaria la creación de un vehículo que se adaptase a las necesidades de los conductores y de los fabricantes. Poco a poco su uso fue extendiéndose tanto que, hoy en día, todas las compañías aseguradoras cuentan con una flota de grúas para coches.


Principales fabricantes de grúas portacoches y modelos destacados

Muchas son las marcas que han apostado por la fabricación de grúas portacoches y, por ello, la variedad que se puede encontrar hoy en día en el mercado de vehículos de segunda mano es realmente amplia. Sin embargo, cada una se ha especializado en un tipo diferente. Por ejemplo, las firmas que más fabrican esta clase de vehículos para uso particular o, como máximo, para pequeñas labores profesionales de recogida de automóviles siniestrados son Citroën, SEAT y Renault.

Sin embargo, a la hora de elegir grúas portacoches para trabajos profesionales realmente exigentes, es decir, en aquellos casos en los que se van a destinar a labores de remolque frecuente y transporte a concesionarios de varias unidades a la vez, las marcas MAN, Iveco y Mercedes-Benz son mucho más fiables y ofrecen unas prestaciones muy superiores. También hay que hacer mención a Scania, ya que su grúa de la Serie P ha demostrado, gracias a sus 380 CV de potencia, un rendimiento fenomenal en este tipo de tareas.


Tipos de ensambles de las grúas portacoches

Las grúas portacoches tienen un elemento en común: la cabina. En concreto, esta es idéntica a la de un camión, es decir, cuenta con espacio para dos o tres pasajeros como máximo y ubica el motor por debajo de los asientos. Suelen presentar tracción delantera, si bien es cierto que hay modelos 4x4. En la parte de atrás incluyen un enganche para diversos tipos de remolque.

La configuración de una grúa portacoches cambia, fundamentalmente, en función del tipo de remolque que posea. En concreto, puede disponer, si va a ocuparse de trabajos ligeros, que son los considerados respecto a vehículos de hasta 1800 kg, de una percha o tope, que es un sistema de anclaje que se agarra a las ruedas delanteras del vehículo mediante unos carritos. Este tipo de tareas también puede realizarse mediante un tenedor u horquilla, que consta de cuatro ranuras en las que se acoplan las ruedas del automóvil para su remolque.

Por otro lado, las grúas destinadas al transporte de vehículos de hasta 2500 kg emplean, generalmente, una camilla de auxilio en forma de plataforma de acero sobre la que se coloca el automóvil en cuestión. Para subirlo, es necesario el uso de un cable de acero denominado malacate o cabestrante. Hay una variante de este sistema que se llama plato y que está específicamente diseñada para coches que hayan sufrido graves daños en el tren delantero.

Finalmente, solo queda abordar las grúas para vehículos pesados, que están preparadas para remolcar automóviles especiales cuyo peso máximo sea de 12 toneladas. Para ello, emplean dos malacates o cabestrantes de levante, los cuales aportan la estabilidad necesaria para realizar la tarea de forma segura.


Principales innovaciones en grúas portacoches

No cabe duda de que la principal innovación introducida en el ámbito de las grúas portacoches ha sido la incorporación de sistemas hidráulicos de sujeción y arrastre, lo que ha facilitado enormemente la tarea del remolque de vehículos. De hecho, a partir de este sistema, se han conseguido desarrollar mecanismos capaces de portar vehículos de varias toneladas sin problemas. Y es que, antes de su aparición, remolcar camiones, grúas y similares era una tarea realmente compleja.


Conclusiones

Las grúas portacoches, desde que aparecieron en el mercado y empezaron a cobrar especial importancia, han supuesto un enorme paso adelante en el mundo de la automoción. Además, cada vez son más necesarias, de lo que se deriva que el número de profesionales que trabajan con ellas aumente y, en consecuencia, que el mercado de vehículos de segunda mano esté repleto de ellas. Sin duda, una excelente alternativa para quienes buscan ahorrar y no renunciar a la calidad y la eficiencia que brindan los modelos más avanzados.

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