Apiladores

Un apilador es una herramienta de transporte interno que se compone de un mástil y unas horquillas para elevar la carga a diferentes alturas. Los apiladores se han convertido en herramientas imprescindibles para poder aprovechar al máximo el espacio disponible en talleres y naves industriales.


La evolución de la carga y descarga de mercancías

El origen del apilador se remonta a finales del siglo XIX, puesto que, después de la Revolución Industrial, las empresas tenían la necesidad de contar con un equipamiento específico que permitiera manejar con seguridad las mercancías más pesadas. En 1887 se creó un soporte elemental a partir de palés para elevar de forma manual las paletas del suelo. No obstante, hasta 1920 no se fabricaron apiladores con diseños similares a los de la actualidad. Algunas de las marcas más conocidas de estas soluciones de transporte y almacenamiento cuentan con plantas de producción en numerosos países, como España, Suecia, China, Japón o Estados Unidos, aunque conviene recordar que el mercado de segunda mano es una buena alternativa para adquirir un apilador específico a un precio mucho más asequible.

El uso de un apilador siempre ha sido muy amplio, abarcando múltiples sectores de la industria, como la construcción, automoción, alimentación, electrónica, industria farmacéutica, logística, transporte, industria pesada y producción de bienes de consumo. Aunque su manejo resulta bastante fácil, se requiere que el operario disponga de una capacitación específica: la obtención de la licencia requerida según la legislación de cada país. Gracias a este permiso se garantiza la utilización adecuada del apilador, sin poner en riesgo la seguridad tanto del usuario como la del resto de empleados de un almacén o nave industrial.


Principales fabricantes. Tipos

Existen numerosas marcas de apiladores en la actualidad, muchas de ellas con amplia presencia en el mercado de ocasión. Marcas como Jungheinrich, Hangcha, Still, BT y Linde ofrecen una amplia gama de modelos de apiladores con diseños ergonómicos que permiten un control preciso, facilitando en gran medida el trabajo del operario. A ello hay que añadirle las múltiples innovaciones que incorporan, incrementando la seguridad y el confort y disminuyendo el esfuerzo de los conductores. Existen muchos tipos de apiladores en el mercado de segunda mano; equipos dinámicos de dimensiones reducidas con la capacidad de alcanzar considerables elevaciones, optimizando el almacenamiento de manera notable.

Aunque existe una gran cantidad de tipos de apiladores, es posible dividirlos en dos grandes categorías: los apiladores manuales y los apiladores eléctricos o autopropulsados. No obstante, también los hay mixtos. Los primeros suelen ser los más empleados, ya que ofrecen mayor libertad de movimientos en determinadas empresas y almacenes. Son bastante ligeros, cuentan con un sistema de elevación hidráulico y resultan ideales para el transporte y almacenaje de cargas ligeras y medias.

En cambio, los apiladores eléctricos realizan la elevación y el traslado de la carga de forma motorizada, aunque requieren de un operario autorizado para su uso y manejo. La capacidad de carga puede variar entre unos modelos y otros, pero suele rondar los 1500 kilogramos como máximo, alcanzando una velocidad aproximada de 5 kilómetros por hora. Por su parte, los apiladores mixtos son de tracción manual y elevación eléctrica, de manera que pueden efectuar las funciones de ambos tipos, supliendo así las desventajas de los manuales frente a los eléctricos.


Mejoras e innovaciones

Adquirir un apilador puede ser una solución muy rentable para una empresa de cualquier sector, más aún si se encuentra un modelo en el mercado de segunda mano que satisfaga las necesidades productivas del negocio. De hecho, se habrá invertido menos dinero, y el resultado será igual de satisfactorio. Algunos modelos incorporan un par de juegos de horquillas, lo que permite cargar sin problemas dos palets al mismo tiempo.

En la actualidad, los motores de los apiladores son potentes y duraderos, con un sistema de alimentación que funciona a partir de una batería eléctrica. Aquellos modelos que disponen de un habitáculo para el conductor cuentan con un volante que ofrece una gran capacidad de maniobra. Otros, con diseños más avanzados, cuentan con un timón lateral que mejora la seguridad y la visibilidad al realizar las maniobras, permitiendo al conductor caminar junto al apilador.

La amplia variedad de apiladores disponible en el mercado de segunda mano cubre las necesidades y requerimientos de cualquier modelo de negocio. En muchas empresas, la falta de espacio es el mayor hándicap, por lo que se trata de una solución realmente eficiente. En los últimos años, se han ido creando modelos más sofisticados, entre ellos, algunos con doble pinza, de cómodo manejo y tremendamente versátiles para realizar diferentes operaciones de manipulación de materiales, ya sea carga o descarga, transporte, picking o apilado. Además, los chasis estrechos, cortos y redondeados permiten al operador cargar y transportar los palets en espacios sumamente reducidos, minimizando el riesgo de dañar las mercancías o la propia integridad física de los operarios.

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