Limpiar la resina del coche

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La resina es un producto pegajoso, pastoso y muy molesto que cae de los árboles y suele quedarse pegado a la ropa o a la carrocería del coche. Cuando se adhiere a las prendas de los usuarios de un vehículo, no resulta extraño que se transfiera después a la tapicería del automóvil, causando una mancha extremadamente incómoda y difícil de eliminar. Este artículo, precisamente, pretende explicar cómo limpiar la resina del coche en las mejores condiciones.

Cómo eliminar las manchas de resina en el coche

Para limpiar la resina del coche, lo principal es actuar cuanto antes. En caso contrario, esa sustancia natural se endurece progresivamente, lo cual dificulta en gran medida su eliminación. De hecho, cuando ha pasado demasiado tiempo, resulta prácticamente imposible quitar la mancha de resina, y el único remedio existente es acudir a un taller especializado en limpieza para que pula la zona afectada o sustituya la tapicería, lo cual puede costar más de doscientos euros.

Sin embargo, cuando se actúa con rapidez, limpiar la resina del coche suele resultar sencillo: la primera recomendación es aplicar agua caliente a presión en un lavadero. Este procedimiento solo funcionará si la resina todavía no se ha secado, pero incluso en este caso contribuirá a reblandecerla y facilitará el paso siguiente. Un truco interesante, y eficaz, para eliminar la resina de árbol en el coche es empapar la mancha con mantequilla o aceite de oliva y dejar actuar la mezcla durante cinco minutos. A continuación, frotar la superficie con una bayeta de microfibra, la cual no araña la pintura, permitirá eliminar la resina. Aunque, volviendo al principio, si la mancha se ha secado demasiado, ni siquiera así será posible retirarla por completo.

Cómo limpiar resina del coche cuando ya se ha endurecido

A la hora de limpiar la resina del coche que no se logra eliminar fácilmente, existen diversas alternativas que es preciso aplicar con un principio activo: la máxima prudencia. Es el caso de los rascadores de vitrocerámica, los cuales pueden cumplir su misión siempre y cuando se apliquen con el máximo cuidado, ya que pueden llegar a rascar la pintura. Algo similar sucede con la aplicación de disolvente: puede ayudar, pero no hay que abusar de ello ni hacerlo de manera descontrolada. Lo mejor es empapar un algodón con dicho disolvente, o con alcohol, y aplicarlo suavemente sobre la resina. Cuando nada funciona, siempre cabe la posibilidad de adquirir en una tienda especializada un limpiador específico, con el que todo resultará más sencillo.

Sin embargo, como ya se ha explicado al principio de este artículo, lo más importante es actuar cuanto antes, no dejar tiempo para que la resina se seque sobre la carrocería o la tapicería y, de esta manera, limpiar la resina del coche se convertirá en una pequeña anécdota desagradable que no ocasionará ningún tipo de secuelas.

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