Porsche 997 de segunda mano o nuevo. Comprar Porsche 997 ocasión y km 0

Encuentra el coche ideal

Ofertas para tu búsqueda

Ofertas para tu búsqueda

Regreso a la antigua estética y valores deportivos clásicos en el nuevo Porsche 997

El Porsche 997 presentado al público por el fabricante de deportivos Porsche en 2004, y diseñado siguiendo el ejemplo del clásico 911, fue muy aclamado incluso en los círculos de los conductores de Porsche más veteranos. El nuevo 911 nos recordaba de nuevo aquel diseño estiloso que había desaparecido con la retirada del mercado del Porsche 993 a finales de los años 90. También volvieron a aparecer los faros redondos que durante tanto tiempo caracterizaron al Porsche 911 y que consiguieron que el Porsche 997 se entendiera como una reminiscencia del Porsche original de los años 60.

Techo blando para el cabrio, tracción integral para el targa y GT para los amantes de la deportividad

Siguiendo la tradición clásica, aunque totalmente en contra de la tendencia general hacia los techos rígidos, el fabricante de Zuffenhausen apostó por dotar a la versión descapotable de su buque insignia con el habitual techo de lona que se retiraba en 20 segundos pulsando un botón. En un principio, las novedades técnicas se introdujeron sobre todo en el targa de techo de cristal que por primera vez se equipó con la tracción integral que en el caso de su antecesor, el Porsche 996, sólo estaba disponible para los modelos Carrera y Turbo. Para satisfacción de los entusiastas del deporte y los fanáticos de las carreras, Porsche rescató para la nueva gama las pequeñas series de los modelos GT, con menos confort y peso, pero con un rendimiento deportivo mejorado.

Motores Carrera más económicos a partir de la revisión realizada en 2008

En el año 2004, el punto de partida del Porsche 997 fueron los modelos Carrera y Carrera S en versión coupé. Estos biplazas de configuración 2+2 disponibles con tracción integral o tracción trasera contaban con un propulsor de más de 3,6 litros y 239 kW (325 CV) o con un motor de 3,8 litros de cilindrada y 261 kW (355 CV) de potencia. Gracias a estos motores, la versión S alcanzaba una velocidad máxima de 293 km/h. Coincidiendo con la revisión realizada en el verano de 2008, que dotó al Porsche 997 de una nueva zaga, así como  de la nueva tecnología de luces LED, los Porsche 997 Carrera se equiparon con motores de inyección directa. Con 254 kW (345 CV) de potencia (283 kW (385 CV) en el caso del Carrera S), estos propulsores desarrollaban más potencia que los anteriores y reducían al mismo tiempo el consumo de combustible en 0,9 litros.

Con el Porsche 997 GT2 sale a la venta el Porsche de fabricación en serie más rápido

Dos años después del comienzo de la producción de la serie 997, el fabricante presentó en sociedad la versión superior de la serie, el Porsche 911 Turbo de 353 kW (480 CV) que, a partir de 2006, también estaba disponible en versión coupé y cabrio. Con este modelo los de Stuttgart lanzaron al mercado los primeros gasolina de producción en serie cuyo turbocompresor disponía de una turbina de geometría variable que hasta la fecha sólo se había utilizado en los vehículos diésel. En caso del modelo Porsche Turbo, que aceleraba hasta los 310 km/h, los usuarios podían elegir entre un cambio manual de seis velocidades o un cambio automático con el que el vehículo aceleraba de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos, alcanzado así incluso las cifras del Porsche 997 GT2. Gracias a sus 390 kW (530 CV) y una velocidad máxima de 329 km/h, este deportivo presentado en 2007 y desarrollado sobre la base del Porsche 997 se convirtió en el modelo de fabricación en serie más rápido de la casa hasta el momento.

Los Porsche 997 GT optimizados para los entusiastas de la deportividad

Al igual que ocurriera con su antecesor, el Porsche 966, la gama Porsche 997 también contaba, junto con el GT2, con versiones GT3 diseñadas para obtener un rendimiento más deportivo. Estas se fabricaron a partir de 2006 en series pequeñas. El Porsche 997 GT3 y el GT3 RS disponían de motores bóxer de 3,6 litros de cilindrada que desarrollaban 305 kW (415 CV) y les permitían acelerar hasta los 310 km/h. Las características estéticas de los Porsche 997 GT3 eran su alerón trasero fijo con rebaba inferior que minimizaba aún más el empuje vertical y su chasis rebajado en altura. Una particularidad era que el par motor se podía incrementar en 25 newtons/metro con tan sólo pulsar un botón situado en la consola central. El Porsche 997 GT3 RS se comercializaba como coche de carreras homologado para la calle con una jaula antivuelco de montaje manual en caso necesario y asientos de fibra de carbono de serie. Gracias a otras modificaciones realizadas para reducir su peso, alcanzaba la marca de los 100 km/h en 4,2 segundos, es decir una décima de segundo antes que el Porsche 997 GT3.